Pescapuerta espera el PGOM para que su nave sea para pisos

La nave frigorífica propiedad de Pescapuerta en Jacinto Benavente, cerrada desde hace años.
photo_camera La nave frigorífica propiedad de Pescapuerta en Jacinto Benavente, cerrada desde hace años.
La recalificación del terreno convertirá la antigua zona industrial congeladora en terreno residencial: 422 viviendas

Hace ya varios años que la nave de Pescapuerta en Jacinto Benavente se encuentra cerrada tras el traslado de su actividad a Mos, aunque dejando las oficinas centrales en Rosalía de Castro. El frigorífico de Beiramar pasó a manos de la empresa Coper para su transformación en el Centro Loxístico Porto de Vigo, que ahora se ampliará tras la adquisición de Frigo Berbés, en ruinas. La otra instalación congeladora, en cambio, sigue cerrada y sin uso. Fuentes de la empresa confirmaron que así seguirá hasta que se apruebe el nuevo Plan General, que contemplaría la recalificación de los terrenos industriales en parcelas edificables para viviendas.

Será lo mismo que ha pasado en la antigua Cordelerías Mar, que ahora ocupa un bloque de pisos en construcción del Grupo Jove, y lo que sucederá con seguridad con otras dos instalaciones cerradas, una de Pescanova y otra de Pereira. En todos los casos, las empresas lograrán unas plusvalías muy importantes al poder vender los terrenos para construir bloques de viviendas. En concreto, el Plan General prevé en la franja entre Jacinto Benavente y Marqués de Valterra, suelo urbano no consolidado, el desarrollo de un polígono (PERI) de 37.517 metros cuadrados con la recalificación del suelo industrial, que pasará a residencial. Permitirá construir en torno a 422 pisos, de ellos 126 de protección oficial y las demás de precio libre.

El resto del PERI tendrá uso comercial o incluso hotelero. A cambio, los promotores apenas tendrán que realizar algunas obras de poca importancia en las calles existentes y sistemas generales. Un buen negocio para las empresas, que están a la espera de la aprobación definitiva del Plan, que debería ser a principios de 2023. Curiosamente, en la misma Jacinto Benavente, pero en la otra acera, todas las naves congeladoras están recuperadas: se trata de concesiones de la Autoridad Portuaria, que garantiza que se mantendrá la industria del frío. La última, Frigo Berbés, cuya autorización asumió CLPV para  su planta de Beiramar.

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