La pasión por las rondallas pudo al temporal
VIGO
Cerca de diez mil asistentes volvieron a acudir a la cita en el Ifevi para seguir la exhibición, sin competición en esta ocasión, de trece grupos de cinco concellos
A las cinco en punto, el ‘speaker’ Baltasar Patiño dio la bienvenida a los cerca de diez mil asistentes que llenaron ayer el pabellón tres del Ifevi. La lluvia y el viento de un domingo muy desapacible no fue impedimento para que acudiesen a su cita anual con las rondallas.
Con el cronómetro indicando la cuenta atrás de los doce minutos para su actuación, los integrantes de A Nosa Merced de Chaín hicieron su entrada. Primero los abanderados, seguidos por los músicos. Aunque este año no hubo ganadores, la concentración era máxima. La coordinación en la coreografía, el acoplamiento de los distintos instrumentos o la gracia del desfile fueron valorados por el público, que ovacionó a los más destacados. La originalidad en la vestimenta también fue uno de los aspectos más cuidados. Así, antes de salir, el capitán de la rondalla pasó revista a cada uno de los integrantes, comprobando la colocación de lazos, bandas y gorros.
Tras la de Chaín actuaron doce rondallas más: una más de Gondomar, la del centro cultural de Vincios; una de Nigrán, la de Parada; dos de Porriño, la de Pontellas y la de Atios; tres de Mos, las de Herville, Santa Eulalia y Santiaguiño de Guizán; y cinco de Vigo, de O Freixo, Bembrive, Zamáns, Valadares y Beade. Así, entre el público se encontraban representantes de los cinco concellos implicados, cuatro de los alcaldes y una concejala por parte de Mos. De la Diputación, acudieron David Regades y el responsable de Cultura, Xosé Leal. Abel Caballero, como anfitrión, hizo entrega de un detalle a cada uno de los grupos participantes y tuvo unas palabras de felicitación a los participantes: "Para los que vivimos las rondallas, éstas son un valor cultural que se encuentra por encima del territorio". El regidor adelantó que "el año que viene seguiremos con festival en el queremos a las veinticinco rondallas de toda el área metropolitana". Caballero se refirió al certamen como un ejemplo de música, historia, presente y futuro.
Los participantes ensayan durante meses para preparar las actuaciones que se limitan al periodo navideño. Este año, la Diputación provincial anunció su retirada del apoyo al concurso que durante años se celebraba en el Ifevi. Ante la polémica generada, el Concello de Vigo tomó la relevo y convirtió la exhibición de las cinco rondallas viguesas en un certamen para todo el área metropolitana. Para ello sí contó con el apoyo de la administración provincial. Entre los protagonistas había una sensación agridulce. Una parte aplaudían esta oportunidad, pero por otra lamentaba la falta del aliciente que aporta la competición. Para María Carmen, que participó con su sobrina Nahir en la rodalla de Bembrive, hacía una lectura positiva: "Por lo menos no se pierde la tradición".
David Costa, de Zamáns, lleva más de catorce años como rondallero: "Esto es fiesta, es charrascas y panderetas; tiene que seguir" Para muchos este es secreto de las rondallas, donde tiene cabida casi todo. Existe una libertad absoluta en las disciplinas y en el espectáculo a ofrecer. Como dice el dicho "no hay Navidad sin rondallas".
Sección gaitas de Bembrive
A sección de gaitas de Bembrive está integrada por catorce músicos, que acompañan al grupo de percusión y a los instrumentos de bandas, que junto a los abanderados componen la rondalla del Centro Cultural de Bembrive, formada por cerca de setenta miembros. Durante meses ensayaron un espectáculo que pudieron exhibir ayer. Salieron en séptimo lugar, recibiendo el testigo de sus compañeros de Herville.
Abanderados de Nigrán
Ocho abanderados fueron los encargados de encabezar la rondalla del centro cultural de Parada, en Nigrán, desfilar y realizar los saludos protocolarios. Con un uniforme inspirado en la estética castrense, ondean banderas de Galicia, Europa, España y la propia de la agrupación de Parada. Comenzaron a preparar la actuación en septiembre. Ayer, los de Nigrán salieron de segundos y dieron el testigo a los vigueses de O Freixo.
Músicos de Herville
Panderetas, flautines o charrascos son algunos de los instrumentos que se tocan en la rondalla del centro cultural de Herville, en Mos. Son cerca de 60 participantes con edades que van desde los cuatro de la pequeña Nagore hasta los más de cincuenta del gaitero Antón, ya que las rondallas se caracterizan por la integración intergeneracional. Después de tres meses de preparación, mostraron de lo que son capaces en sexto lugar.
Desde Porriño llega los de Pontellas
El grupo de instrumentos de rondalla de la asociación de Pontellas, con los cristos, las panderetas y las castañuelas, forman parte de una de las participantes más numerosas con cerca de 125 miembros. Incluye grupos de gaitas y abanderados, que llevan ensayando desde el verano.
Los de Chaín, los primeros en desfilar
De Gondomar se desplazaron los rondalleros de Chaín. En el backstage, se preparaban por grupos para abrir la exhibición. El capitán de los abanderados dio las últimas indicaciones a los suyos, haciendo hincapié en la coreografía, el movimiento de banderas y el paso.
Parada estrenó grupo de baile tradicional
La rondalla de Parada de Nigrán estrenó este año grupo de baile tradicional. Integrado por ocho miembros de distintas edades, desfilaron con los rondalleros y tras la actuación de los músicos, interpretaron una pieza de muiñeira. Nerviosos se preparaban para su debut.
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