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“No debes dejarte por la artritis”

Mabel Avendaño, a la izquierda, con Victoria Millán, en Calor Humano (García Barbón 74).
photo_camera Mabel Avendaño, a la izquierda, con Victoria Millán, en Calor Humano (García Barbón 74).

Mabel Avendaño tiene artritis y hoy es un referente para las personas que padecen esta enfermedad. Desde la asociación Asearpo promueve actividades y servicios que ayudan a este colectivo de pacientes.

 “Cuando te diagnostican una artritis y tienes dolor diario, hay gente que se deja ir. Nosotros luchamos contra eso. Estamos discapacitados, pero no tenemos por qué estar feos ni sentirnos un bicho raro. Si estás mal la forma de ganar autoestima es viéndote bien, arreglándote y que nadie pueda decir que hueles mal. No te puedes quedar en casa en bata todo el día”. Esto afirma Mabel Avendaño, la presidenta de la Asociación de Enfermos de Artrite de Pontevedra (Asearpo) que promueve múltiples talleres para ayudar a estos pacientes a llevar mejor su enfermedad, que van desde terapias para mantener ágiles las articulaciones o para las crisis de dolor, de cuidados personales,  de asesoramiento jurídico y sobre las ayudas y servicios de las que disponen y otros en los que reumatólogos del área sanitaria de Vigo y de Pontevedra dan charlas para resolver dudas. Estas charlas se llevan a cabo en los hospitales de la provincia y en otras sedes, como el centro de Cogami en Navia, el Multiusos de Chapela, entre otros. 
La actividad de Asearpo no se queda aquí, también ofrecen ayuda psicológica “porque muchos lo necesitan”, asesoramiento jurídico y otros servicios.
 
El hospital se implica
Ahora han dado un paso más allá, puesto que acaban de abrir un punto informativo en las consultas de Reumatología Pediátrica del hospital Álvaro Cunqueiro para dar información a los padres cuando diagnostican esta enfermedad a sus hijos. “Queremos formar un grupo de niños para empezar a hacer terapias con ellos y mantenerlos ágiles”, explica. 
Por otro lado, el gerente del área sanitaria, Félix Rubial, les prometió que este mismo año tendrán un local para la asociación en el Meixoeiro, que es donde está la Reumatología de adultos y que también compartirán otras asociaciones de pacientes. “Creemos que va a ser así porque todo lo que le pedimos se está llevando a cabo y estamos trabajando con los propios reumatólogos”, asegura.
 

“Calor Humano les da alternativas para que sean autónomos”

nnn La consultora de servicios sociales Calor Humano, que dirige Victoria Millán, es una de las entidades que colaboran con la asociación de enfermos de artritis. Les  han invitado a charlas porque consideran que sus servicios y productos pueden mejorar la vida de los pacientes. “Nosotros intentamos buscar todas las alternativas que hay en el mercado para que las personas puedan permanecer en su domicilio con una atención mínima y que puedan seguir manteniendo su autonomía sin que tengan que depender de terceros”, explica Victoria Millán.
Calor Humano nació hace once  años y hasta hace tres o cuatro años estaban más orientados a la ayuda a domicilio para personas dependientes. Después, cambiaron a un planteamiento de ayuda con costes inferiores para el usuario. 
“Cuando íbamos a un domicilio aplicábamos unos protocolos para que la persona fuese lo más activa posible dentro de sus limitaciones” y se preocupaban del aspecto físico, del aseo diario y del cambio de ropa del usuario. “Muchos querían quedarse en bata todo el día porque decían que no iban a ir a ninguna parte, pero les decíamos que es bueno cambiarse de ropa y arreglarse aunque sea para dar la vuelta a la esquina o para mirarse al espejo”.  Ahora asesoran a los pacientes, pero también a mayores o personas que tienen un ictus o se rompen un brazo y necesitan herramientas para valerse por sí mismos (“a veces son cosas nimias pero que les dan una autonomía enorme”). Su consultora ofrece servicios de distinta índole, desde los trámites administrativos hasta cursos de nuevas tecnologías y muchos otros. Pero además, en su local de García Barbón 74 se puede encontrar un universo de productos diseñados para estos casos, desde el más socorrido (y mil veces regalado) enhebrador de agujas a productos ortopédicos, pone-calcetines, dispositivos para abrir grifos, para bajarse del coche sin hacerse daño, para cuidar el jardín sin agacharse, platos para que no vierta la comida, cubiertos  en forma de “ele”, piezas en las que apoyarse para levantarse del sofá o para levantarse del baño sin la ayuda de nadie, rampas para escaleras, teléfonos con tres botones para llamar a los familiares más cercanos y con un GPS por si la persona se desorienta. Es toda una industria y detrás se ve  el trabajo de investigación que ha llevado a idear estos dispositivos. Millán explica que en ocasiones acude al local una persona que pide alguna de estas herramientas para un familiar. “Nosotros siempre preguntamos  para qué la quieren y les aconsejamos si hay algo mejor, porque lo peor que hay es llevar algo y no darle uso. La satisfacción es que les permita ser autónomos. A veces es una lesión de la que pueden salir con voluntad y mucho ejercicio, y para eso hay piezas de quita y pon (una barrera para el plato en lugar de un plato adaptado) que ya les están haciendo ver que lo suyo es algo provisional”. n
 

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