Atlántico

VIGO

Más sardina y barata, menos calidad

La sardina, que marca el inicio del verano en la noche de San Juan, será en teoría más asequible para todos los bolsillos. 

Sardinas en el mercado, a 5,90 euros el kilo, un precio económico a varios días de la fiesta de San Juan.
Sardinas en el mercado, a 5,90 euros el kilo, un precio económico a varios días de la fiesta de San Juan.
Más sardina y barata, menos calidad

El incremento en las capturas con respecto al pasado año, y la negativa de los armadores a que los barcos salgan a faenar el sábado 22, un día antes de la  fiesta, hará que los precios acaben siendo más bajos de lo esperado por clientes y pescaderos. En cambio la calidad será inferior.
De momento se ha subastado sardina en lonja de Vigo a precios muy económicos para los proveedores: osciló entre 1 y 2,50 euros aunque el pasado sábado llegó a alcanzar los 8.19 euros.
En cuanto a los precios para el consumidor final presentan pequeñas variaciones en función del lugar donde se compren. En el Mercado del Progreso  la sardina de la Ardora (un tipo de arte) se vende entre a 6 y 7 euros el kilo en cambio la del Xeito (otro) a 8 euros. En O Berbés la Ardora está disponible al mismo precio que en el Progreso y la del Xeito puede obtenerse un euro más barata. Aun así, las vendedoras del Mercado del Progreso no se muestran demasiado optimistas, ya que la tendencia del consumidor es cada vez a comprar menos cantidad de sardina para la noche de San Juan. “No la quiere nadie se vende poco”, señala preocupada una placera. Además cada vez se consume el producto en más lugares y ese hecho repercute en que se venda menos en el mercado. “La gente las quiere comer en las asociaciones de vecinos, ferias y casas de amigos”, explica la misma pescadera. Según otra empleada, a la gente joven no le gusta el pescado y le tira mucho más el churrasco en detrimento de la sardina.
 Toda la sardina que se está vendiendo es de procedencia gallega y los clientes optan por comprarla fresca y no para congelarla. Aunque asarla es la manera más común de preparación, se puede cocinar de otras formas. “Alguna gente las compra fileteadas quitando la espina y las rebozan en huevo y harina”, señala otra pescadera del Progreso.
Un dato negativo: la calidad será peor que la del año pasado. Los fuertes cambios de temperatura que hubo han hecho que el índice de grasa no llegue al 5%, cuando hace un año estaba en un 10%.