VIGO

Juzgan a una cuidadora por coger billetes de 500 y dejar fotocopias

El fiscal acusa a la mujer de apropiarse de 21.200 euros dando el cambiazo para no ser descubierta

El hijo de la víctima descubrió las fotocopias de los billetes mezcladas con los reales.
El hijo de la víctima descubrió las fotocopias de los billetes mezcladas con los reales.
Juzgan a una cuidadora por coger billetes de 500 y dejar fotocopias

n n nTres años de prisión es la pena que solicita la Fiscalía para una mujer acusada de apropiarse de 21.200 euros de la persona a la que cuidaba, un vigués con sus facultades disminuidas, utilizando un método “burdo” para no se descubierta y que le funcionó durante al menos dos años.  Según describe el Ministerio Público, la cuidadora  iba cogiendo billetes de 500 y de 100 del neceser donde  guardaba la víctima su dinero y los cambiaba por fotocopias a color, que iba intercalando con el dinero real.
 La acusada desde noviembre de 2012, a cambio de una cantidad mensual de dinero, cuidaba a la víctima en su piso y se hacia cargo de guardarle todos los meses  en un neceser entre 2.000 y 4.000 euros en efectivo. Esas cantidades eran proporcionadas por el hijo del perjudicado y procedían de los negocios y rentas de alquileres que gestionaba. El neceser con el dinero se guardaba con llave en un cajón de un mueble de la casa.
Según la acusación pública, la cuidadora, aprovechando que disponía de la llave para abrir el cajón, se fue apoderando de un total de 21.200 euros, sustituyendo los billetes de 500 y de 100, para evitar que el propietario notara su falta cuando periódicamente recontaba el dinero.  Así, especifica el fiscal, bien ella misma o bien otra persona a sus órdenes fotocopiaba a color  las dos caras de un billete, que  luego “de forma burda pegaba entre sí por su reverso”, intercalando luego los billetes  falsos entre los auténticos.
En octubre de 2015, el hijo del hombre al que cuidaba la acusada y que ya sospechaba que la mujer pudiera estarse quedando con parte del dinero en efectivo que le guardaba a su padre, se personó en su domicilio y le pidió que le entregara el neceser para realizar un recuento. Al hacerlo, descubrió que intercalados entre los billetes  reales había un total de 42 copias de 500 euros y dos de 100, de forma que de los 54.100 euros que debía haber en el neceser faltaban 21.200. El perjudicado tenía sus facultades disminuidas, circunstancias que, según la Fiscalía aprovechó la acusada para actuar sabiendo que por su situación no iba a detectar el cambio.n