Los juzgados de Vigo logran rebajar su colapso pese a los 153 pleitos que ingresa al día

Juzgados

Los asuntos pendientes se redujeron un 6,5% en el segundo trimestre del año, quedándose por debajo de 18.000

Las cajas con cientos de ejecutorias apiladas en la Cidade da Xustiza cuando se realizó el traslado.
Las cajas con cientos de ejecutorias apiladas en la Cidade da Xustiza cuando se realizó el traslado.

El incremento en el nivel de resolución y los nuevos juzgados puestos en marcha en los últimos años, ya a pleno rendimiento, han logrado rebajar el nivel de congestión judicial en Vigo. Los últimos datos oficiales que maneja el Consejo General del Poder Judicial correspondientes al segundo trimestre del año, hechos públicos ayer, reflejan un descenso de los asuntos en cola (pendientes de resolución) cercano al 7% y, lo que es más importante una reducción de sus tasas de congestión y pendencia de entre un 4,7% en el primer caso y un 12,8% en el segundo.

Aunque estos descensos son discretos suponen cierto alivio en los juzgados, que consiguen alejarse de la cifra récord de asuntos en cola que llegó a superar los 20.000. Al finalizar junio, la cifra se situaba por debajo de los 18.000, concretamente 17.995. Y, eso, teniendo en cuenta que solo en tres meses se recibieron un total de 13.808 asuntos, lo que supone una media diaria de 153 pleitos.

La situación general refleja que a este ritmo de resolución y si no se recibiera ninguna demanda, los juzgados necesitarían todavía un año y medio para poder dar salida a todo lo que queda por resolver.

La estadística del segundo trimestre deja una tasa de congestión (cociente entre los asuntos pendientes al inicio del trimestre y los ingresados en dicho periodo) del 2,5. Los módulos del Poder Judicial especifican que la situación es mejor cuanto menor sea dicha tasa, igual que ocurre con la de pendencia (cociente entre los asuntos pendientes al finalizar el trimestre con los ingresados).

El reparto de asuntos se dirime entre Primera Instancia e Instrucción, ya que en esta estadística no se incluye ni Social ni Mercantil. Cada una de las mencionadas jurisdicciones (excluyendo Familia y Violencia de Género) llegaron en tres meses más de 6.000 causas. Mientras en Primera Instancia, la media por juzgado se situó por debajo del medio millar, en Instrucción, cada uno de los ocho órganos con los que cuenta Vigo asumieron una media superior a los 700, multiplicado por tres el número de causas que arrastraban todavía al finalizar marzo y que estaban en cola.

Con un solo órgano especializado, el Juzgado de Violencia sobre la Mujer fue el que más incrementó su carga. Según la estadística del Consejo General del Poder Judicial, de abril a junio ingresó un 40,9% más de asuntos que durante el mismo periodo de 2023, pero logró bajar su tasa de congestión en más de un 14% debido al incremento en un 200% en el número de sentencias. No mejora respecto al primer trimestre, ya que finalizó en junio con más asuntos pendientes que los que arrastraba del inicio del año.

En cuanto a Familia, los tres órganos especializados hicieron frente a más de un millar de asuntos desde abril a junio, una cifra algo menor que la tenían pendiente por resolver del primer trimestre. Su evolución respecto al mismo periodo del año anterior fue positiva.

Más de 17.700 sentencias pendientes de ejecutar

Aunque la tasa de sentencias, es decir las resoluciones dictadas por los juzgados de Instrucción y Civil, finalizó el trimestre en positivo, la cifra de las que están pendientes no ya de resolver sino de ejecutar es todavía muy elevada.

En total, ambas jurisdicciones suman 17.776, de las que la gran mayoría, 16.337 corresponden a los juzgados de Primera Instancia. El retraso, por la carga de asuntos que soporta cada juzgado, en hacer efectivas las resolucione puede dilatarse varios meses, con los perjuicios que eso conlleva para las partes implicadas en el procedimiento.

El atasco en civil se reduce pero mantiene 13.711 causas en cola, aún por resolver

La situación más crítica sigue estando en la jurisdicción civil, aunque los datos del segundo trimestre reflejan cierto alivio en su atasco al conseguir reducir tanto la tasa de congestión en un 6,2% respecto al mismo periodo del año pasado, como la de pendencia (-14,7%). Aun así, los juzgados de Primera Instancia siguen arrastrando una elevada cifra de demandas pendientes que al finalizar junio se situó en 13.711.

Con un juzgado más desde 2023, los índices de resolución son mejores, pero el volumen de asuntos no se reduce, por lo que la necesidad de contar con un nuevo órgano es incuestionable. El informe del servicio de Inspección del CGPJ dejó fuera esta petición, no consideraba ni urgente ni imprescindible la creación del Primera Instancia 17, pese a contar con el respaldo de la sala de gobierno del Tribunal Superior de Xustiza y de la comisión mixta con la Xunta.

Porque pese a esa ligera reducción (había comenzado el mes de abril con casi 15.000 asuntos pendientes), Primera Instancia tiene una tasa de congestión que supera la media de todos los juzgados. De hecho, los cálculos que hace el máximo órgano de los jueces establecen que estos órganos requerirían más de dos años, al ritmo actual de trabajo y sin ingresar ninguna otra nueva demanda para poder desatascarse.

Los impagos, las reclamaciones de cantidades, las demandas de desalojo y los créditos de las ‘tarjetas revolving’ siguen poniendo a prueba a los juzgados de lo civil, que además se enfrentaron en enero con el aluvión de peticiones para reclamar los gastos hipotecarios, una nueva oleada de demandas que se suman a las pasadas por cláusula suelo o preferentes en su día.

Contenido patrocinado

stats