Vigueses Distinguidos
Sara Penedo: “Esta es una ciudad con mucho potencial deportivo”
Amnistía Internacional realiza hoy un charla para conocer y analizar la pena de muerte, todavía vigente en cerca de 50 países entre los que están Estados Unidos, gran parte de Asia o Bielorrusia, el único europeo que lo permite. La ponencia será a las 19 horas en el Marco, y contará los testimonios de Carme y Merçona Puig, hermanas de Salvador Puig Antich, y Flor Baena, hermana de Xosé Humberto Baena. Puig Antich fue ejecutado mediante el garrote vil en 1974 tras ser acusado del homicidio del subinspector del Cuerpo General de Policía Francisco Anguas Barragán en Barcelona. Humberto Baena fue condenado a muerte en 1975 por el asesinato del policía Lucio Rodríguez, en un juicio irregular y sin posibilidad de defensa por el acusado.
“La charla ayudará a entender la represión del franquismo, el trabajo de las familias de las víctimas por la verdad y el impacto social de la pena de muerte. Una violación extrema del derecho a la vida y a no sufrir torturas que no tienen efecto disuasorio y se práctica en 144 de los 193 estados en el mundo”, declaró Isabel Flores, coordinadora de Amnistía Internacional en Vigo.
¿Cuánto de necesario es visibilizar las injusticias que se vivieron hace 50 años?
Es interesante hacerlo. Yo busco la justicia, que le devuelvan el honor a mi hermano. Ya estamos en trámites para una disculpa por parte del Gobierno, pero necesito que sea pública. No me vale con una placa en un acto privado. Ahora ya es tarde, no dará tiempo, pero el 31 de octubre de 2025 (día mundial en homenaje a las víctimas del franquismo) quiero algo público. Que vayan los medios, que se le dé visibilidad y que se reconozca un juicio y una condena que fue injusta. Fueron ciento y pico pruebas y ninguna fue aceptada. Tampoco las de balística ni la de un testigo que dijo que el asesino no llevaba gafas, cuando mi hermano las utilizaba siempre.
¿Se supera con el paso del tiempo?
Nunca se puede superar esto. Cada uno lo llevamos dentro, de una forma u otra. Mi padre murió en el 82 y estuvo hasta el último día probando que su hijo era inocente. Incluso fuimos a Madrid en el 1977 para reunirnos con el PSOE, que quería reabrir el caso. Pero a mitad de reunión nos fuimos, ahí solo fue una reunión de política y no se tocó nada de Humberto Baena. Esa pena se la llevó para siempre. Además, cuando traíamos el cuerpo fue secuestrado en Porriño para llevarlo inmediatamente a Pereiró, y ni siquiera pudimos estar presente en su entierro. Queríamos tener el ataúd y abrirlo para ver si era él, pero el coche fúnebre fue interceptado y no nos dieron opción, aunque el conductor se opuso. Fuimos al Tribunal Constitucional, al Tribunal Europeo de Derechos Humanos de La Haya…Y nada. Decían que no había Constitución en ese momento, como si necesitase un papel para hacer cumplir los Derechos Humanos.
¿Y su madre?
Murió en el 2002, pero poco antes estuvo luchando con una abogada para abrir el caso de nuevo. Era muy curioso, porque tenía una deuda con él. El padre de la abogada y Humberto se conocían, y hubo un tiempo en el que su padre se había roto la pierna y no podía acudir a la Universidad. Entonces, todos los sábados Humberto le llevaba los apuntes y así pudo pasar el curso.
¿Tiene Flor Baena miedo al futuro?
Si seguimos así, vamos a volver atrás. Parece que todavía siguen adeptos de Franco a estas alturas. Me hace sentir muy mal, parece que no hemos aprendido de los errores.
Hace una semana visitaron usted y su hermana al ministro de Política Territorial y Memoria Democrática y recibieron una importante sorpresa.
Así es. Nosotros fuímos a un encuentro como otro cualquiera, a un acto en Madrid, y nos encontramos con la anulación de la pena de Salvador Puig por parte del ministro Ángel Víctor Torres y el Gobierno. Fue realmente emocionante y reparador, diría que casi al completo. No sabíamos ni por asomo que íbamos a tener esa sorpresa, sobre todo después de un proceso tan largo de lucha, casi 50 años ya. Que al final se reconozca su honor es muy gratificante para nosotras, han sido muchos años intentando mantener limpiar la dignidad de Salvador. Para nosotras es importante, porque hemos estado mis hermanas y yo intentando que su recuerdo siga vivo.
¿Se puede vivir con el dolor de perder un hermano bajo aquellas circunstancias?
No sé vivir de una forma diferente. Yo era muy joven cuando pasó, al igual que Salvador, que tan solo tenía 25 años cuando fue asesinado. Por tanto, prácticamente he vivido con ello. Supongo que es lo que te toca vivir, no tienes otra opción. Pero creo que no, esa pérdida no se puede reparar ni 50 años después. Al menos no lo hemos hecho.
144 de 193 países ya abolieron la pena de muerte, pero en otros todavía sigue presente. ¿Qué opina de ello?
Es algo aterrador. No concibo cómo puede existir un país que, en pleno siglo XXI, todavía tenga como actuación la pena de muerte. Eso vulnera todos los derechos posibles. Tenerlo en sus políticas es algo que no entenderé nunca. Mi hermano fue de los últimos asesinados en España por la dictadura, y fue mediante garrote vil. Algo durísimo. Falleció 3-4 años antes de que la Constitución quitase la pena de muerte en 1978.
¿Tiene Merçona Puig miedo al futuro?
Tengo mucho miedo. Parece que nos olvidamos de lo que ha sido esa época, donde la pena de muerte estaba entre nosotros. Nadie se acuerda ya de ese tiempo donde el miedo te bloqueaba, te dejaba paralizado y no podías hacer nada. Y volver atrás sería una desgracia para España. Sería perder todo lo que hemos conseguido hasta ahora. Por eso no tolero los discursos de odio ni los nostálgicos de épocas anteriores. Tengo bastante terror a ello. Tal vez no estemos tan lejos, hay varios artistas que son perseguidos por sus canciones en Cataluña.
Contenido patrocinado
También te puede interesar
Vigueses Distinguidos
Sara Penedo: “Esta es una ciudad con mucho potencial deportivo”
Vigueses Distinguidos
José Alfonso González: “El Alertanavia ve el fútbol con una perspectiva distinta”
Lo último