Educacion
De las aulas a la oficina en semanas
La Cofradía del Cristo da Victoria reconoció ayer la dedicación de Hortensia Dabarca, quien entró como administrativa en 1973 y se convirtió en imprescindible para la logística de la comunidad. “Tenía 19 años y estaba haciendo el servicio social, que entonces era obligatorio, me propusieron entrar y acepté; toda mi familia es devota del Cristo, la Cofradía es mi segunda casa”.
Sorprendida y algo emocionada, agradece el reconocimiento y recordó a toda la gente que pasó por la hermandad, especialmente de Aurelia. “Ellos también lo merecen”. Su proposito es seguir haciendo su labor,“el Cristo siempre está ahí, otra cosa es la oficina de la que ya me jubilo”, afirma.
Coincidiendo con la asamblea general de la Cofradía, la hermana mayor, Marora Martín-Caloto, le hizo entrega de una placa conmemorativa. En el orden del día, habló el párroco José Vidal, que acudía a su primera asamblea como consiliario. Animó a favorecer nuevos ingresos y a la participación en la programación de la Cofradía.
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