Los feriantes de Bouzas lidian con la inflación
Después de un 2022 de récord, este año se ven obligados a subir sus tarifas ante la subida de precios
Los feriantes ya están preparados para los cinco días de fiesta en Bouzas, con unas buenas expectativas tras su paso por Coia y otras fiestas de Galicia, pero con un sentimiento de descontento tras un verano casi prepandémico en fechas anteriores.
La subida de precios ha afectado a todo, incluyendo a los dueños de estas atracciones que repiten año tras año en el mismo lugar, pero que se han visto obligados a reflejar este aumento en sus tarifas.
Más caro, pero con menos gente, así lo explicaba el responsable de El Saltamontes, que registró un 60% menos de ventas este verano en comparación con el año anterior. “La gente ya no monta en las atracciones como antes”, se lamentaba. 2022 se coronó como el año estrella, pero todos los feriantes coinciden en que ya se ha establecido una normalidad parecida a los tiempos de antes del covid. Manuel Alcázar, responsable de una de las tómbolas que invaden la calle principal, explica que cuando terminó la pandemia sintió que la gente se volcó mucho con las fiestas, pero actualmente se respira un ambiente mucho más relajado, algo que resulta contraproducente ya que, como declara Alcázar: “No paramos de pagar”.
Peluches más pequeños, más caros y precios desmesurados en las atracciones, esta resulta ser la nueva pandemia que están viviendo los feriantes. Mientras revisa los últimos detalles para el montaje de El Tren Popof, Jonathan Peña confiesa que, por el momento, compensa seguir acudiendo a las fiestas, pero que él y su equipo esperan unos mejores resultados que los de las fiestas de Coia, “muy flojas”, según Peña. Desde El Saltamontes coinciden en que “de momento da para comer, pero hay que ganar algo”.
En el otro lado de la calle, junto a la gran noria, varios puestos de comida también calientan motores para lo que esperan que sea una semana movida, especialmente el domingo con los fuegos. Desde hace 11 años, los responsables del puesto Kebab-u-like se han presentado en las fiestas de Bouzas en la misma esquina, antes solos, pero ahora rodeados de competencia. En Kebab-u-like también se han visto afectados por la menor afluencia de gente este año en otras fiestas de Galicia, pero afrontan con optimismo estos días en los que esperan una buena remontada el fin de semana.
Manuel Alcázar propone una solución ante esta difícil situación, en la que solo pueden facturar pocos días. Al responsable de la tómbola le gustaría que Vigo celebará una fiesta local, que incluya toda la ciudad, como la Feria de Sevilla o San Fermín. Lo que a priori no parece una mala idea para los feriantes, supondría varios días de ventas en estos puestos con un público más amplio, ya que la fiesta tendría mucha más popularidad.
Aunque los precios continúen subiendo, estos autónomos siguen siendo muy optimistas ante este panorama económico, que esperan que mejore el año que viene.
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