Vigueses distinguidos 2026
El IES Alexandre Boveda y el IES Álvaro Cunqueiro, Vigueses Distinguidos
El juzgado ha dado por zanjado el asunto de la trágica muerte de la calle Anduriña, incomprensible por cómo se produjo, y no investigará más al considerar demostrado que se trató de una muerte voluntaria, como otras en estos últimos días, en la mayoría de los casos jóvenes que decidieron acabar con su vida precipitándose desde un alto, con resultado fatal. Los servicios de Emergencia reconocen su sorpresa por esta “ola negra”, también la Policía que ha detectado un incremento espectacular de suicidios concentrados en la pasada semana, no así en el total del año, donde la estadística se mantiene: unos 50 al año en el ámbito judicial de Vigo, una media de uno por semana, la primera causa de fallecimiento violenta, superando a los accidentes de circulación por tres a uno. En el departamento de homicidios de la Comisaría se reconocía a este diario que en el caso concreto de la calle Anduriña, que provocó un enorme revuelo en el vecindario, todo fue muy extraño. Según explicaron, tras realizar una investigación se confirmó que no había dudas de que fuera un suicidio, y las dos únicas opciones eran que el joven estuviera bajo efectos de sustancias tóxicas o un problema mental grave, pero no era causa judicial. Y todo ello dentro de una inusual concentración de muertes violentas.
En la calle Anduriña, el joven se encontraba en el primer piso en una reunión, o quizá una pequeña fiesta. De repente decidió subir a los pisos superiores, llamando por los timbres para que alguien le abriera. Finalmente lo hizo la dueña de una vivienda de la planta novena. En un momento, les dijo que le dejara pasar, le dio un empujón a la mujer y salió corriendo y se tiró por el balcón. A la propietaria le dio un ataque de ansiedad. La mujer del edificio de enfrente, que vio lo que pasaba, también quedó afectada por lo ocurrido. Los compañeros que estaban con él aseguraron que ni siquiera habían bebido nada, que era un encuentro amistoso. Esa misma tarde del sábado hubo otro suicidio en la calle Pizarro delante del PAC del antiguo Xeral, y de nuevo una persona joven, en este caso una mujer. Los viandantes pudieron recoger a la joven y la metieron en las urgencias del antiguo hospital, donde nada se pudo hacer. La plaga sigue, señalan en los servicios de Emergencias. Esa misma semana otro joven quiso suicidarse desde el viaducto peatonal que une la calle Mestre Chané y Vista Alegre, en el entorno de Travesía, sin conseguirlo, pero por la noche sí tuvo éxito una chica que se mató tirándose desde el puente de la calle Progreso a Lopez de Neira, un lugar donde ha habido en el pasado otros sucesos similares. Personal de ambulancias añadieron que otra joven fue salvada poco después por su madre en el momento que ya tenía todo su cuerpo por la ventana de un domicilio en la ciudad. El último caso reseñado fue la pasada semana, cuando otra joven se intentó suicidar arrojándose por la ventana y más tarde, tras su traslado en ambulancia, intentó lanzarse a los vehículos.
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