Derriban un "polvorín" okupa en Vigo

Las infraviviendas de la antigua panadería Lavandeira, reducidas a escombros tras el trabajo durante todo el día de las máquinas.
photo_camera Las infraviviendas de la antigua panadería Lavandeira, reducidas a escombros tras el trabajo durante todo el día de las máquinas.
Las máquinas redujero a escombros las viviendas de Tomás Alonso de la histórica panadería Lavandeira, tras años de abandono y convertida en foco de okupación con incendios y altercados

Los vecinos del entorno del número 43 de Tomás Alonso respiraban ayer aliviados después de ver cómo las máquinas comenzaban la demolición de lo que se había convertido en los últimos años en un auténtico polvorín con okupas. Los propietarios de la finca en la que se sitúa la antigua panadería Lavandeira lograron por fin la licencia de derribo por parte de Urbanismo y ayer se  iniciaba su ejecución.

Las máquinas comenzaban a tirar las viviendas del recinto en el que se encuentran también el antiguo obrador y la panadería, que cesó hace dos años tras más de 50 actividad. 

 

 

Dichos inmuebles, abandonados, habían sido tomados por okupas, a pesar del estado de ruina, convirtiéndose en un foco insalubre y de riesgo, al haberse detectado “enganches”  ilegales que ya habían provocado dos incendios este año. En un caso, obligó a los bomberos a derribar un muro anexo a un edificio de viviendas para evitar la propagación de las llamas, y en otro,  los efectivos emplearon cerca de hora y media en sofocarlo. No hubo que lamentar víctimas, porque la Policía Local logró avisar a las personas que se encontraban en el interior de las infraviviendas (al menos cinco en aquella ocasión), que pudieron salir por su propio pie. Sin embargo, el fuego llegó a cercar a los vecinos de los números anexos, que vieron cómo las llamas alcanzaban una altura de cinco plantas. 

En el lugar, se encontraron colchones viejos, restos de basura y hasta bombonas de butano. 

El fuego y la suciedad no eran el único foco de riesgo. La Policía Nacional tuvo que intervenir en más de una ocasión por un individuo extremadamente violento, conocido como el líder de los okupas que fue detenido en septiembre después de protagonizar un episodio agresivo en plena calle tras ser interceptado con efectos supuestamente robados de establecimientos de Torrecedeira. 

Según confirmó uno de los propietarios, “las viviendas se encontraban ya en un estado de total ruina por lo que los okupas se fueron marchando antes de la demolición".  Sin embargo, ayer por la mañana, todavía quedaba uno de los inquilinos, que se topó con los obreros cuando salía de uno de los inmuebles.  El hombre había asegurado allí mismo que estaba empadronado, algo que negó la propiedad, ya que dicha edificación estaba en ruinas y habían sido retiradas las cubiertas.  Tras retirar sus pertenencias, el camión grúa derribó  el inmueble, del que apenas quedaban en pie las paredes.  

La idea es hacer un nuevo proyecto en esta zona, una vez finalice todo el derribo, cuya licencia se había solicitado hace meses para solucionar un problema que se iba agravando con el tiempo en una finca que se encuentra justo frente a un colegio.

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