Las denuncias por violencia machista en Vigo después de los 70 años no llegan al 2%
La Audiencia obliga al juzgado vigués a levantar el archivo sobre el maltrato denunciado por una octogenaria
El aumento de denuncias de violencia de género en Vigo en los primeros meses del año pone de manifiesto que el porcentaje de mujeres que se atreve a dar el paso se concentra en una franja de edad por encima de los 18 años pero por debajo de los 65. Si hasta los 70 años el porcentaje se hunde, a partir de ese límite las mujeres que denuncian malos tratos apenas llega al 2%, según un informe de la Secretaría de Estado contra la Violencia de Género.
Ese pequeño porcentaje hace invisible el maltrato machista entre las mujeres mayores, pero no inexistente.
La Audiencia provincial obligó en un reciente auto al juzgado especializado de Violencia sobre la Mujer de Vigo a levantar el archivo provisional y continuar el procedimiento sobre la denuncia de una mujer de 80 años contra su marido, por una agresión sufrida en el transcurso de una discusión, hechos por los que finalmente este fue condenado en una vista por conformidad. Tal y como se desprende de dicho auto, ella aseguró que su esposo le había golpeado, agarrado, zarandeado y empujado contra la pared, dándose con el pomo de la puerta en la espalda. Tras narrar los hechos ante la Policía y juzgado, la titular de Violencia sobre la Mujer acordó el archivo de las actuaciones al considerar que no existían “suficientes indicios para formular una acusación fundada en derecho”. Fundamentó su decisión en las versiones contradictorias de ambos, a pesar de que él no declaró, y en que no se habían objetivado lesiones ni existían testigos, sin tener en cuenta los antecedentes policiales del marido en otra causa, archivada, también tras ser denunciado por maltrato.
El recurso, estimado por el tribunal provincial, alegaba, frente a la decisión de la jueza, que en el atestado policial se hace constar que la Policía observó que el pómulo de la mujer estaba enrojecido. En el mismo atestado se indica además lo que el denunciado manifestó a uno de los agentes cuando éste le entrevistó en la vivienda. Aseguró que su mujer y él habían tenido una discusión y que “se le había ido de las manos”, reconociendo que empujó a su mujer contra la pared. También se recogía que una semana antes de dicha intervención policial, la víctima había interpuesto denuncia contra su marido por malos tratos y que el informe forense, aunque no constataba lesiones compatibles con los hechos denunciados, añadía que no negaba la posibilidad de que estos se produjeran. El auto concluye que el silencio del denunciado en sede judicial no supone que admita los hechos, pero tampoco que mantenga una versión contradictoria con la de la denunciante, quien, ante el juzgado, reiteró en esencia el suceso denunciado, por lo que atendiendo al contenido del atestado “existen indicios para continuar con el procedimiento”.
Finalmente, esta misma semana hubo sentencia condenatoria. El porcentaje de denuncias archivada por el juzgado de Violencia sobre la Mujer sigue por encima del 60%.
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