Atlántico

VIGO

En cartera, 800 nuevos pisos

En los dos próximos años se irán entregando las promociones que se acaban de poner en marcha en distintos puntos de la ciudad, urbanizaciones planificadas en el pasado y que ahora avanzan
La urbanización de la calle Barcelona, tras Povisa, fue el símbolo de la crisis, al quedar paralizada durante años. Ha sido retomada por la promotora Alexia y en 2020 estará listo el primer bloque.
La urbanización de la calle Barcelona, tras Povisa, fue el símbolo de la crisis, al quedar paralizada durante años. Ha sido retomada por la promotora Alexia y en 2020 estará listo el primer bloque.
En cartera, 800 nuevos pisos

 Vigo no tiene Plan General actualizado -está en vigor el de 1993- y la anulación por el Supremo del PGOM de 2008 fue el golpe de gracia para el ladrillo, ya tocado por la crisis, que dejó promociones paralizadas o sin activarse en zonas tan conocidas como la finca tras Povisa, Rosalía de Castro, Barrio do Cura o Beiramar. Todas ellas, después de años de paralización,  están ahora en activo. La última ha sido Cordelerías Mar, una actuación que se puede iniciar gracias a la puesta en marcha la denominada ordenación provisional, una norma de la Xunta que permite recuperar las previsiones del Plan General anulado siempre que el ayuntamiento se comprometa a aprobar uno nuevo en un plazo de tres años como máximo. La promotora Inveravante ya tiene permiso para iniciar el proyecto de 155 viviendas en Beiramar, el primero en la zona, a la espera de lo que se haga con los restos arqueológicos hallados, de una villa romana probablemente. También la misma empresa espera luz verde de Patrimonio para su actuación en Marqués de Valladares y Colón, en un caso un edificio nuevo y en el otro la rehabilitación de la Casa Ribas al amparo de las normas urbanísticas.
En fase avanzada de comercialización está la urbanización de Rosalía de Castro-2, a cargo de dos grupos -uno, el banco malo, la Sare- que han tenido que sortear todas las dificultades posibles, y en la calle Barcelona, denominada Cielo de Vigo, que a partir de 2020 tendría que comenzar a entregar pisos y llegar los primeros propietarios.

Para más allá queda Barrio do Cura, la más conocida de las operaciones pendientes, ya con aprobación definitiva del Concello, tras la modificación puntual del Plan del Casco Vello y del Plan General para que la pieza pudiera encajar con la urbanización. Derribadas ya las edificaciones, se construirán desde 2020 unos 400 pisos en edificios de distintas tipologías que darán nueva vida al centro urbano. Por su parte, el BNG señaló que el gobierno local  se niega a informar del estado de los trabajos de elaboración del nuevo PGOM en la Gerencia de Urbanismo. Según el concejal Xabier Igrexas, así lo demuestra la decisión de no incluir un punto sobre esta cuestión en el orden del día de la próxima sesión de la Gerencia, a pesar de haber sido solicitado formalmente. La solicitud de Igrexas llegó después de que la concejala de Urbanismo, María José Caride,  asegurara en el último Pleno que se dispondrá de un borrador del PGOM a finales de año, El edil del Bloque advirtió de la necesidad de “aprender colectivamente de la anulación del Plan de 2008”, apuntando que Vigo necesita "un PGOM para la ciudad, no solo para el PSOE”.