Calvario se vuelve pista de baile
Las clases de mayores al aire libre reúnen a casi 20 participantes diarios que están encantados con la iniciativa
Las clases, incluidas dentro del programa municipal Avellantamento Activo, suponen una hora de diversión para personas de todas las edades, con una primera parte de estiramientos y movilidad seguida de una rueda de baile de estilos latinos.
El programa, promovido por las asociaciones vecinales de la ciudad, está pensado para las personas mayores de 65 años. Sin embargo, llegados julio y agosto, esta divertida iniciativa cobra vida para romper esta barrera intergeneracional, dando la oportunidad de disfrutar del baile a personas de todas las edades.
Mariló Moreira acude todos los lunes, de 10.30h a 11.30h a esta actividad, que se celebra en frente del mercado de Calvario este día. “Estoy encantada, debería haberlo siempre”, explica Moreira.
Mariló es una de los más de 20 participantes todas las mañanas en las diferentes plazas de Vigo, algo que ella agradece ya que le encanta moverse.
No es la única actividad a la que acude, ya que es habitual en clases de gimnasia impartidas en distintas asociaciones de vecinos. No obstante, esta es la actividad que más le gusta, ya que agradece la gratuidad de esta.
“Me gustaría que hubiera más iniciativas como esta, ya que no puedo hacer todo el ejercicio que me gustaría porque hay que pagar siempre”, declara Mariló.
Además de la diversión que le aporta el baile, también valora la realización de distintos ejercicios de movilidad que, “me enseñan a poder controlar la respiración y a saber qué movimientos puede hacer mi cuerpo y cuales no”, comenta.
Isabel también es habitual de las clases de Calvario, aún no se ha animado en ir a otras localizaciones pero no lo descarta.
“El baile siempre ha sido lo mío, soy una persona muy movida”, declara Isabel. Al igual que Mariló, también acude a otras clases deportivas, pero también a la discoteca. “Aún estuve ayer echando unos bailes”, declara Isabel. Para ella, estas clases son las que más aprecia, ya que se llevan a cabo al aire libre.
Sin embargo, Isabel considera que “sería mucho mejor si se pudieran realizar en espacios más naturales, con menos coches, como el Castro o Castrelos, aunque entiendo que de esta manera es más accesible para otras personas con menos movilidad”.
Esta actividad también está pensada para estas personas. Tanto los pasos de baile como los estiramientos son adaptados para que todos los participantes si sientan incluidos.
Eva Domínguez y Estela Benavides, monitoras de las clases, afirman que la acogida de la actividad está siendo estupenda, con personas que las siguen allá donde vayan y con cada vez más participantes.
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