“Algunos consideraron una traición que Coppini abandonase Siniestro por Golpes Bajos”
XAVIER VALIÑO Autor de “Escenas olvidadas. La historia oral de Golpes Bajos”, libro que presenta hoy en Vigo
Periodista y crítico musical, Xavier Valiño (Cospeito, 1965) llega hoy a Vigo con su última publicación “Escenas olvidadas.
La historia oral de Golpes Bajos”, donde recupera una de las bandas más míticas de La Movida viguesa, integrada por Germán Coppini, Teo Cardalda, Pablo Novoa y Luis García. A las 20 horas, en El Corte Inglés, Valiño presentará el libro del que previamente dio unas pinceladas para los lectores de Atlántico.
¿Qué le llevo a escribir ahora de Golpes Bajos?
Primero por motivación personal. Al igual que a Iván Ferreiro, fue uno de los grupos que más me impactó en mi juventud. Tuve la suerte de verlos en directo en el Rockola, en Madrid, ya estudiando Periodismo y donde hice mi primera crónica de un concierto. Además de su importancia musical, tenía detrás una historia personal que fuera de su círculo personal, creo que nadie sabía y que explicaba el motivo de su separación.
¿Qué descubrió sobre Golpes Bajos tras esta investigación?
En lo musical reafirmé lo que ya intuía a nivel emocional, pero desde un punto de vista técnico: al unirse músicos de mundos antagónicos (Pablo y Teo, del rock progresivo; Germán del punk y Luis, del ska) consiguieron un producto muy diferente a lo que se hacía en España en los 80. Fueron músicos excepcionales, que junto a los de Radio Futuro, destacaban por su saber hacer. Los textos de Germán Coppini, de temática oscura, se combinaban con ritmos casi bailables. Luego a nivel personal, conseguí acercarme, ver cómo son cada uno de ellos, cómo defendieron el proyecto común durante tres años, pero también las fricciones que hubo.
¿Eran músicos que tocaban juntos o amigos que compartían banda?
Les pregunté lo que pude sin forzarlos. No existió esa buena relación entre ellos. Convivieron durante tres años casi en amistad, pero cuando se separaron en 1985, algunos dejaron de dirigirse la palabra. Desconectaron. Pablo fue el que hizo de catalizador. En 2012 muere Coppini y continúa fraguándose esa relación. Costó llegar hasta este momento, el del retorno.
¿La Movida, con tantos grupos, perjudicó a Golpes Bajos?
Formar parte de la Movida le posibilitó llegar al resto del España. Algunos consideraron una traición que Germán Coppini abandonase Siniestro Total por Golpes Bajos. Me contaron que hubo conciertos donde la gente le increpaba por ello. Incluso no estaba bien visto en algunos círculos declararse seguidor de Golpes Bajos.
¿Por qué eligió el formato de entrevistas para esta biografía?
No quería que mi pasión por el grupo me llevara a emitir opiniones personales. Cuando empecé el proyecto Germán ya había muerto hacía cinco años. Busqué entrevistas y documentales con declaraciones suyas. Saqué lo principal con lo que elaboré un guión, un hilo argumental sobre lo que pregunté al resto. Mi intención era hablar con los otros tres, le dije a los de la editorial que si me fallaba alguno, no haría el libro. Todos aceptaron. Una vez transcritas las entrevistas, se las pasé. Quería que se sintiesen a gusto, porque no pretendía mitificar a Golpes Bajos, quise mostrar los malos y los buenos momentos.
Pero además incorpora otras voces a la historia. ¿Dónde puso el límite?
Quería testigos directos, por lo que además de los tres integrantes, entrevisté a cinco personas más, muy vinculadas a la banda: La manager de la gira, Eugenia López; el representante de la oficina de contratación, Pito; Mario Pacheco y su hija María, de la discográfica; el músico colaborador con el grupo, Jorge Barros (George) y el fotógrafo de la portada de su disco, Paco Navarro.n
Contenido patrocinado
También te puede interesar