Cuba confirma un fallecido durante las inéditas protestas

Los cubanos siguen sin internet en el móvil y recurren a los servicios de VPN para burlar la censura

Agencias
Publicado: 15 jul 2021 - 03:01
Un grupo de personas se interesa por los familiares detenidos junto a una comisaría.
Un grupo de personas se interesa por los familiares detenidos junto a una comisaría.

Dos días después de las históricas protestas masivas en Cuba se confirmó el primer muerto, el Gobierno insiste en culpar a EEUU, sigue cortado internet en toda la isla, aunque los jóvenes se las ingenian para conectarse a través de las VPN y se mantiene la fuerte presencia policial, mientras familiares y amigos buscan a los detenidos en las manifestaciones. Los arrestados suman más de 150, según Human Rights Watch (HRW), y activistas denuncian que a las detenciones del domingo se sumaron otros de opositores, activistas, periodistas como la de de Camila Acosta, corresponsal de ABC, que el régimen niega su acreditación.

El Gobierno no da cifras oficiales, pero sí confirmó el primer muerto en las protestas, un ciudadano de 36 años de edad que murió el lunes durante un enfrentamiento con agentes en el Consejo Popular Güinera del municipio de Arroyo Naranjo, un barrio marginal en el sur de La Habana donde los vecinos se lanzaron a las calles al grito de “libertad”, según muestran vídeos difundidos en las redes. Además del fallecido, varias personas fueron detenidas y otras sufrieron lesiones.

En todo caso, el ejecutivo de Díaz-Canel no se desvió un ápice de su argumentario y su canciller, Bruno Rodríguez, compareció para recordar quién es a su juicio el único culpable de la crisis en Cuba: Estados Unidos. Le atribuye la grave escasez de alimentos, productos de aseo y medicinas, así como los habituales apagones. También le acusa de financiar una campaña mediática en las redes sociales para promover un cambio de régimen en la isla mediante levantamientos ciudadanos.

Arresto en directo

La conocida influencer y youtuber cubana Dina Stars, que publicó un vídeo de su participación en una manifestación pacífica en La Habana, fue requerida ayer por agentes de seguridad del Estado en su domicilio mientras realizaba una entrevista en directo para la cadena española Cuatro. Sus amigos dicen no saber nada de ella.

La desinformación en Cuba no se limita al paradero de los arrestados -de los que un pequeño grupo fue liberado en las últimas 24 horas, según fuentes cercanas- sino a todo lo relacionado con el estallido social en la isla, ya que las autoridades cortaron el servicio de internet móvil y casi nadie en Cuba puede permitirse una conexión wi-fi.

Ciudadanos -sobre todo jóvenes- de todo el país recurren a servicios de VPN -como Psiphon o Thunder- y trucos para burlar la censura y acceder a las redes de datos móviles 3G y 4G, controladas por el monopolio estatal de telecomunicaciones Etecsa. Hay casos excepcionales de cubanos que recuperaron de forma intermitente la conexión sin ayuda de plataformas VPN, aunque no podían acceder a algunas aplicaciones, como WhatsApp.

El Gobierno de Sánchez evita hablar de dictadura

El Gobierno de Pedro Sánchez, con ministras tanto del ala socialista como de Unidas Podemos, eludieron ayer calificar a Cuba de dictadura, como le exige la oposición. El jefe del Ejecutivo se limitó el martes a señalar que es evidente que Cuba “no es una democracia” y sus ministras usaron nuevas fórmulas para evitar referirse al régimen de Miguel Díaz-Canel como a una dictadura.

“No es productivo dedicarse a intentar calificar o poner una etiqueta a las cosas”, afirmó Nadia Calviño. Las titulares de Hacienda y Turismo, María Jesús Montero y Reyes Maroto, defendieron que el Gobierno se preocupa también por “la protección de los intereses comerciales que España tiene en Cuba”.

Desde Unidas Podemos, sus socios en la coalición, la vicepresidenta segunda y ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, aseguró que “los estándares sobre las democracias los define la ONU y ahí lo debemos dejar”. La ministra de Derechos Sociales, Ione Belarra, y la de Igualdad, Irene Montero, evitaron también etiquetar el régimen cubano, aunque su formación, Podemos, sí sostiene que Cuba no es una dictadura.

La postura del Gobierno provocó los reproches del PP que considera “bochornoso” que el Ejecutivo no llame “a las cosas por su nombre” y acusa a Sánchez de ser “rehén” de la “radicalidad” de su socio de Gobierno y a las ministras “teóricamente moderadas”, como Calviño, de plegarse a la consigna.

El presidente de Vox, Santiago Abascal, recriminó al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, que no señale a Cuba como una dictadura, mientras que acusa a un país democrático como Hungría de “atacar” los derechos fundamentales.

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