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GALICIA

Las Medallas Castelao escenifican el importante "sello" de la mujer gallega

Núñez Feijóo destaca que "Galicia es una patria y una matria" en la que las mujeres tienen un especial papel los 365 días

Alfonso Rueda, Verónica Veres, Jeanne Picard, Alberto Núñez Feijóo, Marisa Crespo, Teresa Portela y Benedicta Sánchez, tras el acto.
Alfonso Rueda, Verónica Veres, Jeanne Picard, Alberto Núñez Feijóo, Marisa Crespo, Teresa Portela y Benedicta Sánchez, tras el acto.
Las Medallas Castelao escenifican el importante "sello" de la mujer gallega

El Gobierno gallego, por primera vez en los 35 años de historia de las Medallas Castelao, entregó todas ellas a un pleno de cinco mujeres en un acto en el que el presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo,ensalzó al "feminismo democrático" como una herramienta que "venía a completar una realidad incompleta". El máximo mandatario gallego, durante el discurso que clausuró el acto, enalteció el papel de la mujer en Galicia, un territorio que es una "patria y una matria" en el que las mujeres tienen un especial papel los 365 días.
"Admitamos que muchos hombres no supieron, o no supimos entender que el feminismo venía a completar una realidad incompleta y que por lo tanto nos hacía más fuertes a todos", reflexionó el presidente.
En este contexto, Núñez Feijóo puso en valor "el feminismo democrático" que "a diferencia de otras revoluciones que tienen como objetivo la sustitución de una parte de la sociedad por otra, relegando o atacando a aquellos que antes tenían una oposición teóricamente privilegiada, quiere ser copartícipe en la dirección de la sociedad".
Entiende inaceptable, por tanto, la posición de aquellos que ven "en las políticas de igualdad una agresión o en la lucha contra la violencia de género un exceso" como también ve "rechazable el intento de apropiación partidaria" del movimiento feminista.

“Un tercer renacer"
Frente a los extremos, Núñez Feijóo y su Gobierno abogan por "un tercer renacer" que en Galicia "tiene el sello de la mujer gallega" después de anteriores etapas en las que el sector femenino estuvo subordinado y obligado a "posponer indefinidamente sus reivindicaciones".
Aspiraciones, las de las mujeres, que no se pueden retrasar más en el tiempo porque Galicia sobrevive gracias a las abuelas, madres y nietas que habitan en cada una de sus ciudades y pueblos.
"Galicia es una patria y una matria. Nuestra comunidad se conjuga en singular y en plural. En femenino y en masculino", ha proclamado el presidente gallego.
Una conjugación de ambos sexos de la que la comunidad sale vencedora porque "Galicia es más grande por que la mujer recupera su protagonismo" y lo hace "gracias a la lucha de las precursoras" como las que hoy fueron galardonadas.
Las "pequeñas conquistas" de cada una de las premiadas son algunos de los motivos que contribuyen a "un gran triunfo sobre la ignorancia, la incomprensión y el fanatismo que tuvo como víctimas a las mujeres".

Las premiadas
La primera en recibir el premio ha sido la doctora Marisa Crespo Leiro (Cea, 1961), jefa de la unidad de insuficiencia cardíaca y trasplantes del Complejo Hospitalario de A Coruña (Chuac) y que visiblemente emocionada dedicó el galardón a su familia y, sobre todo, a su equipo en el centro médico; "como a Castelao a nosotros también nos gusta transformar los ideales en realidades". Crespo Leiro aseguró que para ella el haber conseguido hacer realidad su sueño desde niña, ser médico, es el mayor premio y por ello, cada día aprecia "la grandeza de gozar del trabajo cotidiano. No me imagino mejor profesión".
La siguiente en recibir el galardón era Jeanne Picard (París, 1943), delegada de Stop Accidentes en Galicia desde que perdió a su hijo Santiago a los 33 años "víctima de un mal llamado accidente" hace 19 años en los que "su ausencia sigue presente", recordó. Picard, una "peregrina al final del Camino que se ha quedado en Galicia y ha echado raíces", como ella misma se definió, tiene marcado su "compromiso cívico y ético" para "lograr cero víctimas en el tráfico y trabajar en beneficio de la vida" después de que el dolor de perder a un hijo se haya convertido en el motor para "una lucha activa".
La tercera premiada Teresa Portela Rivas (Cangas do Morrazo, 1982), piragüista gallega que en su dilatada trayectoria deportiva cuenta con numerosas medallas en su palmarés al que ayer sumaba una muy especial, la que representa a Castelao, la recogía como "símbolo de esperanza para las nuevas generaciones de mujeres". Portela Rivas, "orgullosa" de ser gallega, dijo sentirse muy identificada con Galicia y sus gentes, dominadas por un lema que no se debe perder "insistir, insistir y nuca desistir".
Una novata en recibir premios fue la siguiente condecorada, Benedicta Sánchez Vila (O Corgo, 1936), que fue actriz de la película "O que arde", del cineasta gallego Oliver Laxe, recientemente premiada por el jurado del festival de Cannes y que "nunca antes había actuado ante una cámara ni había hecho cine". Dijo no creerse merecedora del premio que para ella ya ha supuesto el poder intervenir en la obra de Laxe, lo que le permitió "conocer los pueblos y las gentes" a las que el rodaje la llevó.
La última medalla Castelao fue  recogida por Verónica Veres en representación de las tradicionales rederas gallegas, que desempeñan un papel clave en un sector estratégico de Galicia como es el marítimo. Veresagradeció un premio ganado con el "esfuerzo y el trabajo" de un colectivo compuesto mayoritariamente por mujeres que valoran que reconozcan la importancia de su día a día para el crecimiento de Galicia y también como una forma "de hacer cultura".