Debate 23J | Bronco cara a cara entre Sánchez y Feijóo con muchas acusaciones y sin propuestas
Elecciones generales 23J
Así se ha desarrollado el debate electoral entre Alberto Nuñez Feijoó y Pedro Sánchez, te resumimos todas las claves y las principales conclusiones de los bloques del cara a cara decisivo para el 23J
El debate electoral tan esperado por ser el único programado entre Pedro Sánchez y Alberto Núñez Feijóo fue un duelo muy intenso, con constantes interrupciones de palabra entre el candidato del PSOE y el del PP. Fue un careo bronco, con continuas acusaciones de mentira, sin datos contrastados a tiempo real que dificultaron la atención de los espectadores. La poca intervención de los moderadores, en un papel distante, tampoco facilitó la tarea.
Interrupciones constantes
"Déjeme hablar" y "no es verdad", repitió Sánchez en muchas ocasiones a Feijóo, quien también quejó por lo mismo. El popular se refirió al encuentro como "muy bronco".
Los dos no pararon de interrumpirse, así como de acusarse recíprocamente de no decir la verdad y de trasladar sus quejas de no poder exponer sus ideas. La primera parte del cara a cara fue muy difícil entender porque los dos hablaban a la vez, algo que mejoró en pequeña medida en la segunda mitad, con menos datos de por medio.
Economía
El cara a cara comenzó con una guerra constante de datos que los espectadores no podían verificar. ¿Quién dice la verdad y quién miente? Que si los datos del paro, que si el PIB, que si el dato de la inflación... Sería inútil reproducir los números ofrecidos por uno y otro. "Ahí están los datos" y "no mienta" fueron frases repetidas por uno y otro. Una situación muy estresante para el espectador, que rogaba un verificador de datos a tiempo real.
Sánchez destacó el crecimiento del empleo "como nunca" hasta llegar a los casi 21 millones de personas empleadas, mientras que el crecimiento económico se ha multiplicado por cuatro "en circunstancias muy complicadas", en tanto que la inflación ha bajado por debajo del 2%, por lo que asegura que la están "controlando como en ninguna otra economía europea". "Vamos en la dirección adecuada, no podemos dar volantazos de manera brusca. Feijóo y Abascal aspiran a derogar todo esto", ha advertido.
Feijóo le dijo a Sánchez que asegurar que la economía va "como una moto" es una "falta de respeto a los españoles" que tienen sentido del humor pero no son "tontos". Incluso lo comparó con el expresidente José Luis Rodríguez Zapatero. Además, le espetó el incremento de un 30% en el precio de los alimentos, las hipotecas "cada vez más caras", los "alquileres en máximos", 42 subidas de impuestos o que España haya estado entre los últimos países europeos en recuperar el PIB de 2019, en el primer trimestre de 2023.
Los reproches siguieron después de que el candidato del PP le echase en cara que ha pactado la Ley de Vivienda con ERC y con Bildu. Política Social
En el bloque de Política Social y, sobre todo, violencia de género, Sánchez se sintió más cómodo y acusó a Feijóo de pactar con un partido "machista", en alusión a Vox. El líder del PP le reprochó la "ley sanchista del sí es sí" al haber puesto en las calle a 117 "violadores". "Un error jurídico se corrige porque es un error, pero el machismo, una declaración machista o xenófoba a sabiendas no es un error, es otra cosa", contestó Sánchez.
Por su parte, Feijóo recriminó las continuas alusiones a Vox y propuso lo siguiente: "¿Quiere usted debatir con el señor Abascal? Debata usted con el señor Abascal, que yo soy del PP".
Antes de terminar el bloque, Feijóo desvió el debate de la violencia de género ofreciendo a su contrincante un pacto para dejar votar a la lista más votada tras el 23J.
El debate sanitario, mezclado con educación, fue inexistente. No se tocó el tema del aborto ni tampoco el de la eutanasia.
Gobernabilidad
En este sentido, Feijóo se comprometió a facilitar su investidura si el PSOE es la lista más votada en las elecciones del 23 de julio. "Si es el candidato más votado, me voy a abstener", aseguró. Feijóo lanzó esta oferta a Sánchez estampando su firma en un documento en directo, una oferta a la que el jefe del Ejecutivo no respondió.
En dos ocasiones, Sánchez apeló al sentido del humor de Feijóo cuando insiste y le ofrece por segunda vez firmar un pacto. "Yo no puedo ser presidente del país si usted me gana las elecciones", repitió el popular.
Políticas de Estado, instituciones e internacional
El último bloque del debate siguió la tónica de los anteriores, la de los reproches y acusaciones. Sánchez riñó a Feijóo por no cumplir con la Constitución en los últimos cinco años al no pactar la renovación del Poder Judicial. ¿La respuesta del líder del PP? La misma, pero en dirección opuesta: "De todos los presidentes del Gobierno, el que menos ha respectado la Constitución es usted".
Además, el presidente del Gobierno criticó al candidato popular por no dar explicaciones sobre la remuneración que percibe de su partido. Con tal motivo, Sánchez aprovechó para reivindicarse como un político limpio, dando a entender que Feijóo no lo es al ocultar ciertas cosas.
Saltó la liebre cuando se trató la relación con Marruecos. Feijóo manifestó que Sánchez "no ha informado al Congreso sobre la postura española sobre el Sáhara". Tras el duelo, no se sabe si quedó más claro. "Mi posición en Marruecos es seguir en el equilibrio entre Marruecos, Argelia y el pueblo saharaui", aseguró el líder del PP. "Lo mismo que nosotros", replicó el candidato del PSOE.
Minuto de oro de Pedro Sánchez
En su minuto de oro, Sánchez subrayó que el PP no va a acabar con ETA, porque la banda terrorista ya fue derrotada en 2011, pero sí "puede acabar con las subidas del salario mínimo interprofesional y la revalorización de las pensiones, puede acabar con una reforma laboral que está creando mucho empleo y de mayor calidad y con una política económica que está creando riqueza y creando empleo". A su juicio, la llegada del PP también puede "acabar con políticas de igualdad de género y de protección a colectivos LGTBI, con leyes tan importantes como la ley de eutanasia o de muerte digna, y puede acabar con una España moderna, europea, que está siendo admirada en el conjunto del mundo".
"El 23 de julio no nos estamos jugando la alternancia como ha ocurrido en otras elecciones, nos estamos jugando por primera vez si España continúa avanzando como ha hecho durante estos últimos 40 años o nos mete el señor Abascal y el señor Feijóo en un túnel del tiempo tenebroso donde vaya usted a saber dónde termina", advirtió.
Minuto de oro de Alberto Núñez Feijóo
Feijóo centró su minuto de oro en pedir una mayoría fuerte para no depender de los extremos, "que no saben ni gobernar ni gestionar", y ha garantizado que "no" mentirá a los españoles. Así, Feijóo pidió el voto "masivo" y directo para el PP en las elecciones generales del 23 de julio. "Una mayoría sin necesidad de contar con los extremos es fundamental para avanzar. Los extremos no saben gobernar ni gestionar", defendió.
Además, aseguró que escuchará los problemas de los ciudadanos, cumplirá con su programa, su deber, su compromiso y sus principios, recordando que tuvo cuatro mayorías absolutas en Galicia. "Le puedo asegurar que pretendo ser un político útil", sentenció.
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