Un vigués en la Concacaf

fútbol

Diego Peláez, exjugador de Coruxo y Alondras, inicia una nueva aventura en el Managua FC

Publicado: 21 sep 2020 - 02:07 Actualizado: 22 sep 2020 - 02:10
El exjugador del Coruxo, de 31 años, ya ha debutado con su nuevo equipo en la Primera División nicaragüense.
El exjugador del Coruxo, de 31 años, ya ha debutado con su nuevo equipo en la Primera División nicaragüense.

Diego Peláez, nacido enSantiago en 1989 pero vigués de pura cepa, viene a ser todo lo contrario a un 'one club man'. Es un futbolista que ha aprovechado su profesión para conocer mundo: primero media España y, últimamente, también parte del extranjero. Tras militar la pasada temporada en el AO Trikala griego, el exjugador de equipos como el Alondras o el Coruxo fichó a principios de este mes por el Managua FC, conjunto de la primera división de Nicaragua y que este curso participa en la Liga Concacaf, la Liga Europa del centro y el norte de América. Peláez debutó el pasado día 13 con el que es su decimotercer equipo desde que inició su carrera profesional y, aunque sufre una leve lesión muscular que le ha impedido jugar este fin de semana, está deseando triunfar en una liga de la que destaca su poderío físico.

El atacante vigués llegó a tan lejano destino "por mediación de un compañero que tuve en el Teruel, Pablo Gállego, que fue quien intermedió un poco para que pudiera venir aquí", un club que describe como "humilde, pero a la vez importante, porque lleva el nombre de la capital del país y estos últimos años están haciendo muy bien las cosas. Juega Concacaf, en la Liga ha quedado siempre en las primeras posiciones, es campeón de la Copa nicaragüense y tiene una presión importante. Para ellos, es básico hacer una buena temporada y dar un paso más en la Concacaf es el objetivo".

Para ello ha llegado precisamente Diego Peláez, que se ha marcado como retos en esta nueva aventura "disfrutar de cada partido, de cada momento, y ayudar en todo lo que pueda. Sí que me gustaría hacer buenos partidos en la Liga Concacaf, que al final es un poco por lo que vine, y luego disfrutar cada día. Cada país que voy conociendo es un reto personal y espero cumplir con los objetivos que me marca el club".

Peláez aterrizó en el Managua después de un curso en el Ao Trikala, una experiencia en Grecia que califica como "muy positiva. Es un país en el que se vive muy bien y, personalmente, fue un buen año. De hecho, tenía alguna oferta para volver allí y la verdad es que era mi principal idea en un principio, pero no acabaron de concretar cómo iba a quedar la segunda división, la federación no cerraba nada y no quería seguir parado. Llevaba ya seis meses sin jugar, desde marzo, y me surgió la oportunidad de venir a Nicaragua. Firmé hasta diciembre con la idea de seguir compitiendo y haciéndolo lo mejor posible aquí", indica el futbolista vigués, que de la liga nicaragüense destaca el potencial físico: "Cada país tiene sus propias características y es difícil de comparar uno con otro. No podría compararlo con ninguna categoría española en particular. Ves jugadores con muy buenas condiciones físicas. Eso es lo que más se puede apreciar aquí. Quizás cuando lo ves por televisión no parece, pero una vez que te metes dentro hace mucho calor, las condiciones climatológicas son complicadas y aquí la gente corre como si estuviésemos a una temperatura normal. Creo que esa es la mayor diferencia, que las condiciones climatológicas son complicadas y los jugadores están muy adaptados".

Aunque lleva el nombre de la capital, el Managua no es el club más potente de Nicaragua, un honor que actualmente recae en el Real Estelí, líder del campeonato con 20 puntos, por los 10 que suma el equipo de Pelaéz, que marcha quinto. Ambos conjuntos se enfrentaban precisamente este fin de semana. "El Estelí es el club con más presupuesto, con más infraestructura, y quizás sea el rival a batir. Estos últimos años siempre hay bonitos duelos entre Managua y Estelí y este fin de semana precisamente jugamos contra ellos. Yo posiblemente no pueda estar, porque he tenido un problemita muscular estos días", señala el jugador de Vigo, que todavía está tratando de adaptarse a las preculiaridades de la liga centroamericana: "Sí cuesta, sobre todo por las condiciones climatológicas, el calor, la humedad, la presión que sientes en el campo… Es muy complicado moverte y los primeros días se están haciendo difíciles, pero espero ir adaptándome poco a poco".

La pandemia de coronavirus, de momento, parece no haber pegado fuerte en Managua. "Está todo bastante tranquilo. Sí que hay casos, pero no muchos y, por norma general, la gente lleva mascarilla y cumple con las medidas sanitarias", afirma Peláez, que reconoce que le gustaría volver a jugar en España, "pero siempre he ido buscando lugares en los que me valoren, o donde me vayan a brindar una buena oportunidad, y esto no deja de ser una Primera División. Además, puedo jugar una competición como la Concacaf, que es algo bonito y lo que me atrajo para venir aquí". Un buen reto para un trotamundos del fútbol. n

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