El salto definitivo de Parga
VOLEIBOL
El nuevo técnico del Club Vigo deja de jugar para sentarse en el banquillo del equipo olívico
En apenas unos meses, Pablo Parga pasará de saltar a bloquear y a rematar a impulsar a otros para que lo hagan. Su salto, ya definitivo, es a los banquillos. Al del Club Vigo concretamente. Porque después de compaginar su larga trayectoria como jugador de Superliga1 y 2 con trabajos como técnico asistente en esas categorías, el ourensano ha tomado la decisión de ser entrenador al 100%. Todo con 44 años, después de lograr un ascenso a la primera división del voleibol español con el San Sadurniño la pasada temporada.
“Llevo desde los 20 años entrenando. No es algo muy traumático”, reconoce el nuevo técnico del conjunto vigués, que vuelve a salir en Superliga2 . Parga, que ya fue jugador de la escuadra olívica, asume con absoluta normalidad el cambio. “Hace años que ya se habían interesado en mí”, desvela. “La verdad es que estoy muy ilusionado”, enfatiza.
El reto es importante. El Club Vigo se medirá a conjuntos de mucho potencial con un equipo basado en la cantera. No queda otra. “Los fichajes nacionales piden mucho dinero”, reconoce el ourensano. “Somos un club de cantera y podemos fichar uno o dos si tienes suerte. Estar pendiente de los que queden libres y ver cómo arreglarlo. Generalmente gente joven que venga a estudiar porque sino es muy complicado”, explica.
Una etapa que comienza tras el paso a un lado de dos instituciones como Suso Penedo y Yolanda Sienes. “Son los padres de todos”, apunta Parga. “Hay que estarles muy agradecidos por todas las horas de su vida que han entregado al club”, afirma con rotundidad. “Siguen estando muy presentes. Y quiero que sea así porque son una parte indispensable del club”, proclama.
Pese a todo, el nuevo técnico está tranquilo con los jugadores de la casa. "Los entrené cuando eran juveniles", explica Parga, que tiene clara la receta para lograr la permanencia. “Hay que meterles el bicho del voleibol. Que sean felices jugando. A partir de ahí, trabajar duro en los entrenamientos de la semana para competir contra cualquiera el sábado”, remata.
“Es un grupo complicadete”
“El reto es mantenerse. Lo que venga a partir de ahí, bienvenido será”, apunta sin medias tintas Pablo Parga. El técnico ourensano sabe de dónde viene su nuevo equipo -el Club Vigo descendió deportivamente pero se ha salvado administrativamente-. Por eso se marca metas a corto plazo. “Va a ser una temporada dura, con un grupo complicadete”, resume.
El caso es que ayer mismo se confeccionaron los grupos de la segunda categoría del voleibol español. El Club Vigo competirá en el A frente a nueve equipos más. Diez en total -el año pasado eran ocho-. Coincide de nuevo con el Dumbría para el derbi gallego y con tres extremeños -Pacense, Cáceres y Grupo Laura-, a los que se añade el Almendralejo. En total, cuatro viajes a Extremadura. Los dos recién ascendidos suben el nivel y las distancias: el Utrera sevillano tiene varios exjugadores de Superliga1. Igual que el Haris Tenerife, que maneja un importante presupuesto. “Ha fichado jugadores muy contrastados”, dice Parga.
Pero el rival a batir será el Textil Santanderina. “Acaba de descender y quiere regresar”, advierte. “Va a armar un equipo muy parecido al del año pasado y con fichajes muy buenos”, concluye Parga.
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