"Nico es un ejemplo claro de trabajo y constancia"

JORDI XAMMAR. Compañero del vigués Nico Rodríguez en 470

Publicado: 07 sep 2020 - 02:25 Actualizado: 07 sep 2020 - 20:45
Jordi Xammar (d) y Nicolás Rodríguez, el pasado sábado en la gala de los Premios Nacionales de Vela.
Jordi Xammar (d) y Nicolás Rodríguez, el pasado sábado en la gala de los Premios Nacionales de Vela.

Jordi Xammar (Barcelona, 1993) se desplazó el pasado fin de semana a Baiona junto a su compañero en la clase 470, el vigués Nicolás Rodríguez, para recoger el Premio Nacional de Vela al mejor equipo olímpico español del año 2019. El regatista catalán continúa con la preparación para los Juegos de Tokio, su principal objetivo del próximo año y en el que ambos pelearán por conseguir la medalla de oro.

¿Cómo van los entrenamientos después de los tres meses de confinamiento? ¿Han recuperado la forma anterior a la crisis del coronavirus?

Al principio nos costó un poco porque nunca habíamos estado tanto tiempo parados. Yo creo que desde que empecé a navegar, con cinco años, nunca había estado tres meses parado, así que sí que lo notamos, pero ahora ya llevamos otros tres meses trabajando y estamos incluso en mejor forma que antes.

¿Han tenido que introducir muchos cambios en la rutina diaria debido a la Covid-19?

Muchos, no. Hay cosas que hay que cumplir, como las limitaciones de personal en el gimnasio, tener un poco más de cuidado con todo, el uso de la mascarilla hasta que ponemos el pie encima del barco… Y poco más.

¿Qué importancia le da al Premio Nacional de Vela al mejor equipo olímpico que recogieron el pasado sábado en Baiona?

Mucha, muchísima. La verdad es que cuando nos dijeron que habíamos ganado el premio nos hizo mucha ilusión porque el equipo olímpico español de vela está ahora mismo a un nivel muy alto, todo el equipo, y poder ganar este galardón nos puso muy contentos, pero con ganas de mantenerlo el año que viene.

¿Cree que estamos ante una de las mejores generaciones de la vela española de los últimos tiempos?

Sí. Ha venido una nueva generación en la que estamos todos a un nivel muy alto y, aparte, en el equipo se respira muy buen ambiente, hay mucho compañerismo y aunque trabajamos en clases individuales o por parejas, se nota que hay equipo. Hay gente nueva en todas las clases y yo creo que en los Juegos de Tokio la vela española puede dar muchas alegrías.

Lleva ya cuatro años con el vigués Nicolás Rodríguez como compañero, ¿cómo decidió contar con él?

A Nicolás lo conocía desde hace mucho tiempo porque ya competíamos el uno contra el otro en Optimist cuando éramos niños. Al terminar los Juegos Olímpicos de Río 2016 –fue duodécimo con Joan Herp como compañero–, decidí que no quería volver a unos Juegos por ir, sino que quería luchar por las medallas. Entonces sabía que necesitaba a alguien para el que esto fuera también su sueño al cien por cien, que estuviera dispuesto a darlo todo por ese sueño, y esa persona era Nico, sin duda, porque es el claro ejemplo de un deportista que nunca tira la toalla y que lo sigue intentando siempre, aunque surjan dificultades.

¿Le costó mucho convencerlo de que aceptara?

No mucho. Es verdad que él estaba justo a punto de firmar un contrato laboral en Holanda y si hubiera llamado unos días más tarde, posiblemente ya no hubiera podido echarse atrás, pero al final luchar por una medalla olímpica era el sueño de toda su vida y decidió perseguir ese sueño.

¿Qué destacaría del regatista vigués como persona y como deportista?

Es un ejemplo claro de trabajo y de constancia. Y esas son las cualidades más importantes que puede y deber tener un deportista para triunfar. Nico es eso, la constancia y el trabajo, como deportista y como persona, y por eso está llegando a donde está llegando en el mundo de la vela.

¿Cómo han conseguido dominar un barco como el 470?

Pues con muchos problemas y dolores de cabeza durante casi cuatro años. Le hemos dado muchas vueltas a todo sin buscar atajos, sino abordando cada problema uno a uno, desgranándolo y estudiándolo bien para ver cómo podemos mejorar. Y con mucho trabajo, yo diría que rozando la obsesión.

¿En qué cree que han mejorado más y qué les queda todavía por perfeccionar?

Yo veo que hemos mejorado la parte técnica encima del barco y la compenetración entre Nico y yo. Y nos queda por mejorar todo lo que tiene que ver con la gestión de los campeonatos completos. Quizás es la parte mental la que tenemos que mejorar más y la valoración del riesgo en cada momento del campeonato.

¿En cuanto a las condiciones meteorológicas, prefieren más o menos viento?

Nos suele ir bien el medio viento, pero estamos trabajando mucho el viento flojo y los vientos muy fuertes. Poco a poco vamos mejorando con la línea de trabajo que estamos siguiendo.

Como compañeros, tendrán que pasar muchas horas juntos, ¿tienen cosas en común además de la vela o no es necesario?

Sí que tenemos cosas en común, pero al final lo importante en una pareja es complementarse y Nico y yo nos complementamos muy bien. Quizás mis puntos débiles son sus puntos fuertes y viceversa. Entonces, el hecho de ser distintos, hace el equipo más fuerte.

¿Cuáles son esos puntos fuertes?

Nuestro punto fuerte es que los dos tenemos claro cuál es el objetivo y que estamos dispuestos a renunciar a lo que haga falta para conseguirlo.

¿Coinciden en gustos?

A él le gusta mucho el Celta y yo casi me estoy haciendo fan del Celta también.

Pero siendo barcelonés, será más del Barça, ¿qué opina de todo lo que ha pasado con Messi?

Sí, soy del Barça. Y lo de Messi me ha parecido como una película. Que Leo, con todo lo que le ha dado al Barcelona, haya tenido que llegar a esta situación es una pena. Yo creo que Messi lo que quiere es ganar y estaría encantado de seguir haciéndolo en el Barça. Pero ve que la directiva no es capaz de sacar un proyecto ganador y qué le va a hacer. Si no hay proyectos ganadores aquí, entiendo que él, que todo lo que le podía dar al Barcelona lo ha dado, busque un plan B.

¿Qué objetivos se marcan para los Juegos de Tokio?

Luchar por una medalla creo que es el objetivo realista y hay que ser consecuente con esa meta. Sé que es un objetivo grande, pero es la realidad. Estamos trabajando para eso y tampoco pasa nada si no se consigue, pero la verdad es que nos estamos preparando para ganar los Juegos. Luego, veremos hasta dónde podemos llegar porque en una semana pueden pasar muchas cosas, pero estamos entrenando para conseguir el oro.

¿Los rivales siguen siendo los mismos?

Sí. Los australianos y los suecos posiblemente serán los principales rivales, pero en 470 hay una flota de muchísimo nivel y seguramente habrá siete u ocho barcos candidatos a medalla.

¿Cuál es la próxima competición que tienen en el horizonte?

De momento, tenemos el Campeonato del Mundo en marzo. Es más difícil entrenar cuando no tienes una motivación cercana, pero nosotros estamos trabajando igual que cuando teníamos el Mundial a un mes, porque lo que tenemos muy claro es que nuestro objetivo son los Juegos Olímpicos y estamos como locos por él. Falta un año, pero cada día que pasa no lo vas a recuperar, así que no dejamos pasar ni uno solo.

¿Desde Cataluña cómo se valora la vela gallega?

Galicia siempre ha sido una potencia dentro de la vela. Empezando por Fernando Echavarri, Antón Paz, Tamara Echegoyen, Sofía Toro… Cuando yo venía a navegar con el "Pairo", que es un barco mítico de la zona de Vigo, la gente del mundo de la náutica en Galicia era ya impresionante: lo cariñosa que es, lo que siguen las clases olímpicas y, ahora que navego con Nico, la valoro aún más. No soy gallego, pero siento que hay mucha gente en Galicia apoyándonos por Nico y eso nos pone muy contentos. n

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