"Me siento impotente ante el okupa que vive en mi piso"

María es víctima de una persona que se metió en su vivienda habitual aprovechando que ella tuvo que irse a trabajar temporalmente en el Ministerio del Interior de Madrid

Publicado: 23 jun 2022 - 23:48 — Actualizado: 24 jun 2022 - 11:42
Los tres ventanales en la fachada principal del piso okupado de María, en la calle Lamazanes de Ponteareas.
Los tres ventanales en la fachada principal del piso okupado de María, en la calle Lamazanes de Ponteareas.

María, a pesar de ser una persona extrovertida y positiva, actualmente lo está pasando muy mal. En diciembre del año pasado, se tuvo que trasladar a Madrid para ocupar su plaza en el Ministerio del Interior. “Cuando llegué a Madrid me instalé en un piso-cuchitril alquilado por el que pago 700 euros más gastos de luz y agua, era un traslado temporal, pero no me quedó más remedio que alquilar mi vivienda habitual en la calle Lamazanes de Ponteareas”. Hasta aquí, todo normal. “Se lo había alquilado por 400 euros a una chica, Mireia M.M., que en febrero se marchó, y cuando quise recuperar mi vivienda, el mismo día que me comunicó que se iba y cuando yo creí que iba a recoger sus cosas y hacer mudanza, me llevé la gran sorpresa al encontrarme el piso con un okupa dentro, que se niega a marcharse”. Como propietaria se encaró con el okupa, Iván Mosteiro, que se negó a dejar la vivienda se puso agresivo y empezó a proferir amenazas: “al primero que entre le meto la katana y lo corto por la mitad”. Y en vista del cariz que tomaba el asunto “llamé a la Guardia Civil, pero también les amenazó”.

El okupa, que en su página de Facebook muestra un arsenal de pistolas, además de un tipo peligroso, es reincidente 18 veces y se conoce todos los trucos a la hora de ocupar una vivienda, se puso a gritar por la ventana que llevaba en el piso más de 15 días y que no se iba. Y ante eso, “la Guardia Civil me comunicó a mí que tenía las manos atadas y que no podían hacer nada al respecto y que lo mejor era que me buscase un abogado para iniciar la vía del desalojo judicial". Se presentó la denuncia y ella y su abogada han sido ya citadas en el Juzgado. María se tuvo que volver a Madrid “porque si no perdía mi trabajo”. Pero ahora está de baja laboral por un accidente, y se encuentra en Ponteareas para ver si consigue “desokupar” la vivienda de su propiedad. “Es donde vivo habitualmente y ahora ni siquiera puedo entrar”, comentaba ayer a este diario, con la paciencia al límite.

Un okupa chulo, armado y peligroso que amenaza

La gota que colma el vaso es que, María, tiene a su cargo a una persona con una discapacidad intelectual del 65%. Y ahora, ya no tiene otro remedio que renunciar a su trabajo en Madrid y regresar a Ponteareas para solucionar el problema y recuperar su piso.

También la comunidad de vecinos de este edificio de la calle Lamazanes (cercana a los institutos), está asustada y en tensión continua. Tanto es así, que el matrimonio con un niño menor que vive pegado a los ‘okupas’ (ahora ya son dos), y que los patios de ambas viviendas están separados por un murete de tan solo un metro de alto, ya han anunciado que se van porque se los indeseables se dedican a amedrentar desde lo alto del murete. Otra vecina aún tiene el susto en el cuerpo porque asegura haberlos visto con una pistola y que la amenazaron diciéndole que estuviese calladita o si no que la callaban ellos. Y el colmo fue el lunes de Corpus (20 de junio), cuando, y según afirman los vecinos, en el piso ‘okupado’ hubo una presunta agresión sexual en grupo a una niña de 16 años.

Contenido patrocinado

stats