El Celta ya está en descenso tras un nefasto comienzo
El Celta regresa a esas plazas nueve meses después e hila cuatro campañas pisándolas
El Celta vivirá el primer parón liguero, que detiene la competición el próximo fin de semana, en puesto de descenso. El conjunto vigués ocupa, concretamente, la décimo octava posición al ser el único de los 20 conjuntos de la máxima categoría que suma un solo puntos tras las tres primeras jornadas. Por debajo únicamente tiene a Getafe y Alavés, que han perdidos el trío de encuentros ya disputados.
La situación no es ni mucho menos alarmante, pero sí algo incómoda. Entre otras cuestiones, porque parecía que la llegada de Eduardo Coudet al banquillo había alejado la época de las penurias clasificatorias que habían caracterizado al bloque celeste en los últimos tiempos. De hecho, con la actual, el equipo vigués ha pisado plazas de descenso en las últimas cuatro temporadas. En la inmediatamete anterior (17/18) no las cató por poco (fue décimo séptimo) y en la 16/17 volvió a pisarlas.
Lo bueno de tal asiduidad en la zona baja es que el equipo sabe afrontar la situación sin sacarla de quicio. Y más tratándose sólo de la tercera jornada. Fue el 29 de noviembre pasado cuando el triunfo en Balaídos ante el Granada (3-1) en el segundo encuentro con Coudet en el banquillo sacó al equipo vigués de descenso. Y ahí se mantuvo exactamente hasta que ayer, otro día 29 pero de agosto, volvió a recaer. Nueve meses exactos de calma clasificatoria que han tocado a su fin.
Un mal comienzo, desde luego, no supone siempre una mala temporada. Ni al revés. El Celta tiene bien frescos dos ejemplos. En la temporada 2016/2017, con Eduardo Berizzo en el banquillo, el conjunto celeste perdió las tres primeras jornadas, pero ese curso lo acabó sin agobios en Liga -décimo tercero tras dejarse llevar al final- tras haber disputado las semifinales en Copa y en Liga Europa.
La otra cara de la moneda se dio con otro argentino en el banquillo, Antonio Mohamed, en el curso 2018/2019, cuando después de las tres primeras jornadas el equipo era tercero tras dos victorias -una ante el Atlético- y un empate. Esa campaña acabó siendo dramática, con tres entrenadores diferentes, y el milagro de Iago Aspas para evitar el descenso sobre la bocina.
Hay, por lo tanto, tiempo para todo. Pero si se piensa en brillar, va siendo hora de ganar.
Tira a puerta menos de la mitad que el segundo peor equipo
Como se deriva de los resultados logrados, las cifras del Celta respecto a los goles marcados y recibidos no son precisamente buenas después de las tres primeras jornadas. No hace gracia recibir un tanto por encuentro en lo que va de competición liguera (2 ante el Atlético, ninguno ante Osasuna y 1 ante el Athletic) pero todavía menos saberse el equipo que menos ha tirado entre los tres palos de la portería rival. Y con diferencia.
Para un conjunto de vocación ofensiva, encadenar dos encuentros sin tan siquiera poner a prueba al portero rival es doloroso. Y tampoco es que contra el Atlético la producción resultase estratosférica, con dos lanzamientos de Iago Aspas, uno de ellos en el penalti que, por el momento, supone el único tanto celeste. La media es, pues, de 0,7 disparos por partido. Menos de la mitad del segundo conjunto en tales lides en las tres jornadas disputadas: un Granada que, al menos, tiene dos lanzamiento entre los tres palos por encuentro que echarse a la cara. Lejísimos de la media de la Liga, que anda por 3,3, y a años luz del líder, un Sevilla que ha atinado entre las maderas de la portería 5,3 ocasiones por jornada.
La puntería
En su última comparecencia, el técnico celeste, Eduardo Coudet, lo definió de forma simple: “Si no mejoramos la puntería, mal vamos”. Desde la campaña 2016/2017, la de las tres derrotas de inicio, el Celta no marcaba tan pocos goles.
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