La nueva grada de Gol permitirá la humanización de todo el entorno

El cierre del estadio con la construcción de Gol paliará el problema de la lluvia y el viento, se apunta.
photo_camera El cierre del estadio con la construcción de Gol paliará el problema de la lluvia y el viento, se apunta.
La reforma de Gol, de 25 millones y con 24 meses de plazo, cerrará un estadio con conexión interior y prolongación exterior en una zona aporticada y humanizada

La reforma de Balaídos se terminará a finales de 2026, tres lustros después del comienzo y tras haber invertido cerca de 60 millones de euros de dinero público. La laboriosa obra realizada por Concello de Vigo y Deputación de Pontevedra cuenta ya con el proyecto de la última de las gradas por acometer, la de Gol, que permitirá cerrar un estadio que, por primera vez, tendrá una continuidad arquitectónica tanto por el interior, con una conexión entre todos los graderíos que no existía, como exterior, con una zona aporticada que engloba Marcador, Tribuna (donde se prolongará el actual acabado de la cubierta) y la propia Gol al completo.

Como sucedió con el otro fondo, la intervención supone el derribo completo de la grada existente y la construcción de una nueva, que perderá la curva para ser recta y mucho más cercana al césped (en el punto central, pasa de 40 metros de distancia a sólo 8,5). En grandes cifras, el proyecto tiene un presupuesto de 25 millones de euros, un plazo de ejecución de 24 meses -con inicio a finales del próximo año- y la grada pasará de poco más de 4.000 asientos a 6.400.

Esa única pieza en la que se convertirá Balaídos tendrá un reflejo exterior. Además de la zona aporticada, que se estima en más de 500 metros de longitud -ganando unos metros respecto al que existía en el antiguo estadio-, se incidirá en la humanización de todo el entorno. En el caso de Gol, estará centrada en la calle Olímpicos, sobre la que, además, se actuará para paliar el problema de inundación habitual por el agua de la lluvia y la cercanía del río Lagares. En este sentido, se subirá la cota actual de la vía, lo que aumentará la capacidad del canal de recogida de pluviales ya existente y que vierte en el río. 

En el interior, como ya sucede con Tribuna, Gol también dispondrá de servicios para todo el estadio. En especial, en cuanto a la movilidad, contendrá ocho nuevos ascensores, que podrán ser utilizados por el resto de gradas, dado que todas estarán conectadas al coincidir en el mismo nivel. Así mismo, la nueva grada incidirá en la disponibilidad de locales, como ya sucede en su homólogo de enfrente, aunque éstos todavía sin explotar comercialmente, ya que en su mayoría se han cedido a las peñas.

En Gol, se estima que esta superficie terciaria sea de 5.900 metros cuadrados, de los 16.214 con los que contará la nueva construcción: 4.494 en la planta baja, 3.343 y 2.467 en Gol Bajo, y 3.657 y 2.031 en Gol Alto. Esa descompensación entre las dos mitades del graderío se debe, en parte, a la construcción de un túnel en la zona cercana a la avenida de Citroën para servicio del estadio.

El proyecto, en todo caso, está en manos del Celta, que lo ha recibido del Concello con la posibilidad de apuntar alguna adenda. No hay que olvidar que en esa zona se encuentran, hoy en día, parte de las cabinas de seguridad y control. Además, se reservará un espacio para los videomarcadores. Balaídos será un todo.

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