Iván Villar estira su contrato hasta el año 2024
El Celta cuenta con el de Cangas para el próximo curso, fiche o no un portero
Tenía Iván Villar el deseo de clarificar su futuro inmediato cuanto antes. Y lo consiguió. El intercambio de impresiones que mantuvieron el portero y el Celta la pasada semana fue más que satisfactorio para las dos partes y deparó la firma ayer de una extensión y mejora de contrato del canterano. Un gesto necesario, por su mayor peso en el equipo, que trae consigo, además, la certeza en el cangués de que la temporada entrante no se moverá de Vigo, suceda lo que suceda con el otro guardameta en nómina a día de hoy, Rubén Blanco.
Las firmas que estamparon el propio Iván Villar y el presidente céltico, Carlos Mouriño, sirven para sellar un acuerdo que se extiende hasta junio de 2024. Apenas un año más de lo pactado en el anterior acuerdo, que acababa en 2023, pero con mucha significación para un canterano que en la recta final de hace dos campañas y durante toda la pasada cubrió las ausencias de Sergio Álvarez y Rubén Blanco. Y lo hizo con tino, al parecer de la dirección deportiva celeste.
La afirmación previa no quita que, un verano más, haya ruido en torno a la posibilidad de que el Celta se refuerce con un portero. La clave de la cuestión es el estado físico actual de Rubén Blanco, quien se pasó los últimos meses del pasado curso lesionado tras sufrir una rotura de alto grado en el ligamento lateral interno de la rodilla izquierda. La lesión en sí está cicatrizada, tras haber apostado por un tratamiento sin cirugía, pero la articulación presenta cierta inestabilidad que se está intentando corregir en las útimas semanas. De no ser posible, el mosense tendría que pasar finalmente por quirófano y se perdería el arranque del próximo curso.
Las cosas más claras
A nivel formal, la decisión no se tomará hasta ver cómo reacciona la rodilla en los primeros días de la pretemporada, que comienza el próximo lunes. Por eso, Iván Villar quería aclarar su futuro pronto, ya que cabría la posibilidad de que con Rubén recuperado y el fichaje de otro meta, la opción preferida para él fuese la de una cesión. Esa posibilidad queda ahora descartada.
Iván, que llegó al Celta en 2008 y fue creciendo en el club hasta llegar al primer equipo, sabe que vuelve a salir de tapado. Pero ya conoce el camino para acabar jugando. El pasado curso, 21 partidos.
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