Fútbol | Ascenso a Segunda RFEF

El Gran Peña supera a la UD Ourense y aspira al ascenso

Los futbolistas del Gran Peña festejaron una victoria muy sufrida después de unos minutos finales de asedio absoluto del conjunto visitante, al que le                                 faltó acierto en las áreas.
photo_camera Los futbolistas del Gran Peña festejaron una victoria muy sufrida después de unos minutos finales de asedio absoluto del conjunto visitante, al que le faltó acierto en las áreas.
El Gran Peña Celta C ganó a la UD Ourense en Barreiro (2-1) para seguir vivo en la fase de ascenso a Segunda Federación. Tras el 3-3 de la ida, los célticos tuvieron que sufrir. Hoy conocerán su último rival

El Gran Peña sobrevivió ayer a un bombardeo de la UD Ourense para desembarcar en la ronda estatal del play-off de ascenso a una Segunda Federación de la que le separan dos partidos. Un logro que encierra un mérito enorme por todo lo ocurrido: tanto en la temporada en general como en el encuentro en particular . Porque la roja de Cantero en el minuto 88, combinada con nueve minutos de descuento, convirtieron los compases finales en un asedio con hasta cuatro remates repelidos bajo palos por jugadores celestes. El penúltimo de ellos, con una mano de Jú que motivó un tumulto final visitante, mientras la alegría local se desataba.

Quizás porque mantener la locura del partido de ida era un riesgo demasiado grande para ambos, este encuentro de vuelta comenzó con dos o tres puntos menos de ritmo que el de O Couto. El Ourense cedió balón y terreno al segundo filial céltico y esperó con cautela su oportunidad. Los pupilos de Luis Bonilla aceptaron el reto, pero con la misma tranquilidad. Así transcurrieron unos primeros compases en los que el vértigo estaba en el ambientazo de la grada. 

Ambos conjuntos habían decidido hacer largo el encuentro a las espera de destrabar la calma tensa que reinaba en el terreno de juego. Sin embargo, no hubo que esperar demasiado para que la situación se alterase. Como suele ocurrir en los partidos cerrados, la pelota parada abre puertas. Así fue para el equipo visitante, que logró un córner tras una buena parada de Álex Vila a Champi en colaboración con el palo. El saque de esquina posterior lo puso Yelco Alfaya al segundo palo, donde apareció en vuelo sin motor Lucas Puime para cabecear a la red. 

Pero lo que la estrategia quita, también lo puede dar. Un rato después, otro envío desde el rincón, en este caso en el área contraria, acabó  en la cabeza de Diego Rodríguez como escala hacia la red. El Celta C empataba y abría una ventana a lo de la semana pasada. Porque los minutos inmediatamente posteriores tuvieron el punto de locura de la ida. El Gran Peña lo aprovechó y, en una concatenación de errores defensivos de los visitantes, Rivera empaló a la red justo cuando el reloj alcanzaba el 45. Ventaja y descanso.

Álex Vila, guardameta local, se hace con un balón en un centro lateral.
Álex Vila, guardameta local, se hace con un balón en un centro lateral.

A la vuelta, la escuadra granpeñista pudo matar. Los cambios dieron nuevos bríos al segundo filial del Celta, que malogró varias situaciones claras para sentenciar mientras la presión diluía al Ourense. Y eso que parecía jugar en casa, con más de 600 aficionados rojos en las gradas.

La vida se la dio otro objeto de color rojo. Una tarjeta. La que vio Cantero al filo del final del tiempo reglamentario. Los visitantes se fueron con todo arriba, mientras el Gran Peña resistía bajo palos. A veces, literalmente. Piay, Diego Rodríguez y Jú, por dos veces, sacaron balones de la línea. El segundo del guineano acabó en su mano derecha tras hacer escala en la rodilla. El colegiado no interpretó penalti y señaló el final entre protestas visitantes que despachó con varias rojas. Mientras, los pupilos de Luis Bonilla saboreaban el placer del sufrimiento. Habían escrito su propio manual de resistencia.

La expedición ourensana lamentó la eliminación sobre el césped.
La expedición ourensana lamentó la eliminación sobre el césped.

Te puede interesar