La frontera de los 21 años en el Celta Fortuna

Raúl Blanco renovó con el Celta hace menos de un año, pero no está clara su continuidad.
photo_camera Raúl Blanco renovó con el Celta hace menos de un año, pero no está clara su continuidad.

El exitoso filial vivirá otra reconversión marcada por el deseo del club de acelerar los procesos de formación apostando, además de por lo propio, por la juventud

El Celta B puso fin el pasado sábado, con su derrota en el campo del Málaga, a una brillante temporada que consolida el giro dado al filial hace dos veranos, cuando se recuperó la apuesta por los jugadores formados en A Madroa. Tal determinación no ha mermado el rendimiento del equipo. Al contrario, lo ha incrementado, con dos fases de ascenso a Segunda División consecutivas. Pero la reorganización llevada a cabo por el director de fútbol celeste, Marco Garcés, en la base vuelve a suponer un nuevo reto para que el segundo conjunto sea competitivo en Primera Federación. Porque además de apostar por lo propio, se pretende apurar procesos bajando la edad media de la plantilla.

 

 

De entrada, tal determinación obliga a remodelar la plantilla, cuestión que no es en absoluto extraña en un filial, que por naturaleza se reconstruye cada verano. En el equipo que terminó la temporada el pasado sábado, el más veterano es Alfon González, con 25 años. El albaceteño es un caso especial, pues realmente tiene ficha del primer equipo pero acordó con el club jugar con el filial tras dos cesiones infructuosas en Racing y Murcia. Su gran rendimiento este curso volverá a abrirle las puertas del fútbol profesional, aunque difícilmente en el Celta, con el que le queda un año más de contrato.

Por detrás en edad llegan el vasco Víctor San Bartolomé y el leonés Raúl García ‘Ruly’, con 24. No seguirán en Vigo.  Y con 23 primaveras, además de otras situaciones similares a las ya mentadas como los madrileños Javi Domínguez y Manu Garrido, empiezan a aparecer futbolistas que sí se consideran de casa por formación o por cercanía geográfica: el central Manu Fernández y el delantero Pablo Durán. En principio, los dos han terminado ciclo en el filial. El primero, de hecho, comenzó la temporada con ficha del Gran Peña. El segundo, tras un gran año, dará el paso al fútbol profesional en Portugal.   

Las dudas empiezan a surgir a partir de ahí, dependiendo de dónde ponga el tope de edad el club para el filial. Porque con 22 años aparecen futbolistas con menos presencia en la temporada -Coke Carrillo o Dani González- con otros básicos tanto para Claudio Giráldez como para Fredi Álvarez: los foráneos Javi Rueda y Joel López y el caso paradigmático del capitán Raúl Blanco. Todos tienen contrato hasta 2027, pero el club suele reservarse opciones de desvinculación, que existe seguro en el caso del canterano. Él, que cumple 23 en julio, ha dicho que quiere seguir. Entre otras razones, porque todavía no ha debutado con el primer equipo.

Por lo tanto, el club debe fijar en breve esa edad tope para el filial, comprobando los jugadores de los que dispone, los que pueden llegar desde el C que desaparece y los contratos en vigor. Y cerrar la esperada continuidad al frente del equipo de Fredi Álvarez, si se da continuidad a la política de promoción interna de clubes.

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