Coudet desvela su once tipo

Señaló su once inicial, a falta de Aspas, en el desdibujado empate ante el Gil Vicente

Publicado: 04 ago 2021 - 03:10 Actualizado: 05 ago 2021 - 04:27

Javi Galán jugó como titular tras un solo entrenamiento con el grupo.
Javi Galán jugó como titular tras un solo entrenamiento con el grupo.

El Celta disputó y empató ayer su tercer encuentro de pretemporada, en esta ocasión ante el Gil Vicente y de nuevo en la ciudad deportiva de Mos. Hasta la fecha, el más experimental de todos los jugados, con dos onces diferentes en cada una de las mitades y, de nuevo, sin Iago Aspas. Eduardo Coudet, técnico celeste, enseñó sus cartas con total claridad: su once inicial de ayer se parecerá mucho al que elija para medirse al Atlético de Madrid en la primera jornada liguera, con la única salvedad de la baja del moañés.

Hay partidos que salen feos. Como los bebés, cuesta decirlo. Y más cuando es uno de pretemporada, a los que uno llega con idea de disfrutar de novedades y de recuperar sensaciones. La prueba de ayer ante el Gil Vicente sirve para acumular minutos, que no es poco, y para que Eduardo Coudet compruebe cuestiones tácticas a ajustar. Servirá, aunque el equipo celeste no haya tenido el brillo de las dos primeras partes de los dos amistosos previos. Incluso, quizás sirva más, ya que el conjunto vigués no tuvo el dominio pleno de los precedentes y tuvo que esforzarse en labores defensivas en campo propio.

El once titular tuvo la novedad de Javi Galán en el lateral zurdo y las de Renato Tapia y Denis Suárez, una vez cogido más ritmo tras sus percances físicos de inicio de la pretemporada. Quien no estuvo, de nuevo, fue Iago Aspas, lo que permitió que cupiesen el mentado Denis, Brais, Nolito y Cervi, que ejerció de segundo delantero junto a Mina. En portería, se confirma la apuesta por Matías Dituro.

El juego deslabazado fue generalizado. Con un Gil Vicente que no se echó atrás, lo que permitió ver al Celta funcionar en diferentes alturas del campo. Arriba, el peligro llegó preferentemente por la derecha, zona a la que cae más Cervi para conducir hacia dentro. Remates mordidos de Nolito como arma ofensiva principal, sin gran peligro para el meta Kristsyuk. En la otra portería, disparos desde fuera del área que apenas inquietaron.

Tras el descanso, los dos equipos variaron totalmente su apuesta. El plan B hizo méritos para marcar, pero no hubo goles.

Javi Galán, desajustado, dio indicios de gusto por el balón

Eduardo Coudet no habla demasiado. Pero con los hechos suele mostrar todas sus cartas. Desde casi el principio de la pretemporada dejó el lateral izquierdo sin dueño, más allá del recurso de Kevin jugando a pierna cambiada, a la espera del ansiado fichaje. Así que el día después del primer entrenamiento de Javi Galán con sus nuevos compañeros, lo puso a jugar en el once titular en el amistoso de ayer ante el Gil Vicente. Ya lo intuía, pero el extremeño ya sabe que tendrá que amoldarse a marchas forzadas.

De entrada, la actitud es la correcta. Galán comenzó el encuentro con ganas de participar y de ir aclimatándose a sistema y compañeros. Se esperaba que le gustase el balón y le gusta. Al poco de comenzar, tiró un caño sobre un rival en el centro del campo tratando de llegar con verticalidad. Con todo, por desgracia para él, el Celta no pisó ayer con tanta asiduidad el campo rival como en los dos primeros partidos.

Así que al nuevo céltico no le quedó más remedio que ejercer de defensa. El examen no fue de primer nivel, pero cumplió. Eso sí, con algunos desajustes esperables a la hora de sacar el balón jugados desde propio campo.

El detalle final

Sí hubo, muy cerca del descanso, un detalle ilusionante. Porque Nolito encontró con uno de sus pases dibujados la subida por banda de Galán, quien apuró hasta la línea y centró atrás. Ojalá sea el amago de una sociedad futura por la banda izquierda del ataque celeste. Si Nolito lo busca y lo encuentra, su adaptación será meteórica. Buen padrino.

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