Comunión celeste en Balaídos

Más de 3.000 seguidores, en su mayoría jóvenes, acudieron al entrenamiento abierto pese a la lluvia

Publicado: 06 ene 2024 - 09:59 Actualizado: 06 ene 2024 - 10:12
Iago Aspas, el jugador más aclamado por la grada, firma autógrafos bajo la lluvia tras el suave entrenamiento de ayer en Balaídos.

Como cada vez que se le da oportunidad, el celtismo más joven respondió ayer a la llamada del Celta y acudió en buen número a Balaídos a la jornada de presentación de las categorías base y de entrenamiento a puerta abierta del primer equipo. Una cita que se ha situado cerca del Día de Reyes pensada para aprovechar las vacaciones estudiantiles y que, pese a la lluvia a ratos, llevó ayer hasta la grada de Tribuna Baja -y parte de la Alta- a más de 3.000 celtistas. Un buen número y un gran ambiente.

Las colas precedieron a la entrada al estadio, dando cuenta del interés suscitado por ver a los jugadores de cerca, circunstancia limitada a los días de partido en casa al no haber presencia habitual en la ciudad deportiva de Mos. Lo primero, para quien gustase, fue un poco de chocolate caliente, mientras los integrantes de los equipos de base se iban preparando para el breve desfile sobre el césped entre aplausos. Estuvieron todos, incluido el Genuine, salvo el filial, que estos días se encuentra de permiso al no tener competición este fin de semana. Desde la banda seguían el desarrollo del acto la presidenta, Marián Mouriño, el director deportivo, Marco Garcés, y algunos de los miembros del consejo de administración como Xisela Aranda, Sergio Álvarez o Antón Álvarez.

El colofón al desfile céltico lo puso la salida de los jugadores del primer equipo, mientras por megafonía se escuchaba el himno del centenario. Fue, de entrada, para saludar desde el centro del campo y componer una fotografía grupal entre el aplauso de la concurrencia, que todavía anhelaba un contacto más directo. Lo habría.

Pasadas las 11 de la mañana, el primer equipo se dispuso a realizar una breve y ligera sesión de entrenamiento entre los vítores de los presentes. Algo de preparación física, alguna acción de posesión y, finalmente, lanzamientos a portería, los que levantaron más aplausos cada vez que el balón acababa en el fondo de la portería.

De manera paulatina, los jugadores fueron abandonando el campo, no sin antes acercarse a la grada, claro está. Hubo multitud de fotografías y de firmas, además de regalo de balones y de bufandas. Pese al paso del tiempo y fuese cual fuese la edad de los aficionados, el futbolista más reclamado y el que más se hinchó a firmar -incluso bajo la lluvia- fue Iago Aspas. La estrella del moañés sigue resplandeciendo entre el celtismo, diga lo que diga el ránking de goleadores de la primera vuelta.

Pero todos tuvieron su cota de protagonismo y se afanaron en un banquillo convertido en escritorio en firmar el máximo de fotografías posible. Y atendieron, también en lo posible, las múltiples peticiones en forma de pancarta que les hicieron llegar los aficionados. Como no podría ser de otra forma, los jóvenes eran los más entusiastas.

Tuvo el apéndice la mañana de una breve presentación de Jailson Marques ante los seguidores presentes. Apenas un par de frases bajo un paraguas, porque la intermitente lluvia quiso aparecer en ese momento.

Después, las gradas se fueron vaciando. Pero muchos de los presentes se acercaron a la tienda oficial y otros tantos se movieron hacia la grada de Marcador, lugar de salida de los jugadores, para cazar un último gesto, una última fotografía. Que no pase un año entero.

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