El Celta mejora en sus pruebas y vence al Luton (1-3)
Pretemporada celeste
El Celta, que sufrió en el juego aéreo en defensa, no varió su apuesta por las probaturas y acabó ganando al Luton
Si era una cuestión de sabor de boca, solventada. Al mal partido en Lille siguió ayer una buena prueba de pretemporada en Luton. Con victoria y fases de buen juego entre múltiples probaturas. Claudio Giráldez tiene en la cabeza lo que quiere, aunque el puzzle tenga muchas piezas. Y móviles.
La concatenación de pases es el mejor síntoma de salud. Su ausencia, la prueba de falta de aceite en la maquinaria. Ese fútbol oleoso es el que busca el Celta en esta pretemporada de juego a tirones, de irregularidad lógica por el momento del rodamiento grupal pero ilógica por el enlace ya de media docena de encuentros de preparación. Ya quedan menos de dos semanas para el inicio de Liga y se encara la última de pretemporada como tal.
A Claudio Giráldez no lo va a cambiar un proyecto de Primera División. Un enamorado del reparto de minutos casi en cualquier situación, no iba a ser menos en esta época del año futbolístico. Aquello de ir concretando el once inicial de cara al arranque liguero ha quedado anticuado. Lo principal es probar posicionamientos y desarrollos colectivos sean cuales sean las piezas. Y, cómo no, hacer ‘casting’ de puestos entre, principalmente, los jugadores más polivalentes. En esta tesitura, no sorprende ver de inicio ayer a un jugador, en principio, del filial como Javi Rodríguez o a otro con su futuro en el aire como Alfon González. Para el Luton Town el de ayer era su último amistoso previo al arranque liguero en la segunda categoría inglesa. Y lo cierto es que cumplió de ideal ‘sparring’, no en la connotación negativa del término sino en la de contrincante que te permite probar diferentes aspectos de tu juego, tanto virtudes como defectos.
Los partidos de pretemporada no tienen una historia lineal. Ni la buscan. El Celta empezó con dudas y sin verticalidad. Borja Iglesias, que partió de referencia en punta, no encontró la manera de aparecer hasta la recta final de la primera parte. Porque los únicos acercamientos celestes al área rival terminaban en tiros desde fuera del área: lo intentaron Alfon y, un par de veces, Hugo Álvarez. Y consiguió ser decisivo Ristic, pues su potente probatura -heredada de un brillante gesto técnico de Alfon en el arranque de la jugada en el centro del campo- fue pésimamente despejada por el meta Thomas Kaminski y Swedberg apareció para cabecear a gol.
Lo cierto es que si el conjunto celeste sólo encontraba el disparo lejano como recurso, el Luton tiraba de centros sobre el área para que cabeceasen sus delanteros. Shandon Baptiste, centrocampista de recorrido, lució una enorme capacidad para el centro sutil. No tan acertados estuvieron con la cabeza sus compañeros, para suerte celeste. En cuanto a colocación de piezas, a resaltar el paso de Hugo Álvarez a la derecha para dejar el carril izquierdo a Mihailo Ristic, movimiento que permite hacerlo la presencia de Javi Rodríguez, otro de esos carrileros-centrales.
Tras el descanso, Claudio Giráldez se animó a realizar cinco cambios, mientras que el Luton insistía en el mismo once. Dos maneras distintas de entender la preparación en pretemporada. El Celta mejoró prestaciones en cuanto a posesión, empujado por el balón al palo nada más empezar de Bamba tras una acción de desborde de Pablo Durán. El problema celeste seguía siendo los centros sobre el área propia: Adebayo erró un cabezazo franco en un saque de esquina y Morris hizo lo propio en un balón lateral poco después. El bloque inglés tenía claro el camino y encontró uno de esos suaves pases de Baptiste para que el lateral Alfie Doughty sorprendiese en el segundo palo con un balón cruzado que sirvió para empatar.
Recta final
Mientras Claudio mantenía su dinámica de cambios -Douvikas apenas estuvo 25 minutos en el campo y Bamba poco más de media hora-, el Luton empezó con sus cambios en el minuto 73. Fue perdiendo entonces empaque defensivo y el Celta, fresco, lo aprovechó. Primero, Pablo Durán ejerció de delantero goleador con un control y remate desde el borde del área trar error de Mpanzu en la cesión atrás de cabeza. Y cinco minutos más tarde, el equipo vigués enlazó una de sus mejores llegadas trenzadas que empezó con taconazo de Aspas y acabó con cabezazo a gol del mismo moañés tras conducción de De la Torre, paciencia de Cervi en la espera y centro de Manquillo. Los pases, decíamos.
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