El Celta aprovechará el parón de Liga para cambiar el césped

Operarios de la empresa Royalverd iniciaron ayer la instalación del nuevo césped en Balaídos
photo_camera Imagen de archivo de unos operarios renovando el césped de Balaídos.
El día 9 de octubre comenzará la labor con la meta de estar listo dos semanas después

La decisión está tomada y ya se están empezando a adoptar las medidas de ajuste necesarias: el Celta afrontará el cambio del césped del estadio de Balaídos en cuestión de dos semanas, aprovechando el parón liguero y pese a que tanto el encuentro previo como el posterior a éste se disputan en casa. El mal estado del actual tepe, que a ojos de los técnicos celestes influye negativamente en el desarrollo del juego, lleva a remodelar un verde de muy reciente implantación, concretamente este mismo verano tras los destrozos que se produjeron por el concierto de Gun's and Roses.

El encuentro de hace dos jornadas contra el Mallorca encendió todas las alarmas. Pese a que el césped está siendo cuidado al extremo, sin que el primer equipo lo haya pisado en lo que va de temporada y durante la pretemporada para entrenamiento alguno, la aparición de un hongo ha dado al traste con la correcta implantación de los tepes. El deterioro es evidente ya no sólo para quien lo pisa, sino que también se aprecia a ojos de los espectadores.

La idea del club es facilitar al máximo los factores externos al equipo y dejar solventado el tema, al menos, hasta el final de la presente temporada. Una vez que las obras de remodelación no están interfiriendo por el momento en la creación de un ambiente positivo en Balaídos, el Celta no quiere tener que lidiar con otro problema que merme la potencialidad del espectáculo en los partidos como local.

En todo caso, no hay que olvidar que la colocación del césped que ahora se retirará ya generó diferencias este verano entre el Concello y el club. En principio, se debía de hacer cargo de la cuestión la promotora del concierto de Gun's and Roses pero ésta tuvo un sonado desencuentro con el gobierno municipal y, como nadie se hacía cargo, el Celta tuvo que asumir el coste. Éste se cifra en el entorno del medio millón de euros.

La decisión de renovar el césped afectará al filial, que esta temporada está jugando todos sus partidos en Balaídos. Así, el partido que tiene previsto jugar el sábado día 14 de octubre ante el Real Unión de Irún se traslada a Barreiro porque Balaídos estará en plena tarea de cambio de césped. La meta es que el fin de semana del 22 esté perfecto para recibir al Atlético.

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