Análisis del Celta-Athletic: corregir para remontar

Williot Swedberg y Hugo Álvarez, autores de los dos goles del Celta, se abrazan tras uno de los tantos.
photo_camera Williot Swedberg y Hugo Álvarez, autores de los dos goles del Celta, se abrazan tras uno de los tantos.
Giráldez revolucionó el once, pero rectificó para remontar

El Celta sumó los tres puntos ante un Athletic más contemplativo de lo habitual, pero que se adelantó en el marcador con un córner. Giráldez revolucionó el once, pero rectificó para remontar.

Revolución celeste

Claudio Giráldez apostó por la rotación masiva ayer en Balaídos. El técnico celeste introdujo nada menos que seis cambios -incluido el del portero, enfermo- respecto al once que alineó el domindo anterior ante el Atlético de Madrid y dejó fuera a hombres tan importantes como Guaita o Iago Aspas. Tampoco repitieron los dos carrileros -Mingueza y Hugo Álvarez- ni dos de los centrales: Jailson y Unai Núñez. En su lugar, recuperaron la titularidad Iván Villar, Manquillo, Carlos Domínguez, Carles Pérez, Manu Sánchez y Williot Swedberg. En el Athletic, Ernesto Valverde también rotó con alegría y a las bajas de Sancet, Guruzeta, Yuri y Nico Williams añadió el dejar en el banquillo a Iñaki y a otros habituales como Vivian o De Marcos.

Ni presión ni intensidad

El Athletic dio facilidades en la primera parte a un Celta que no las aprovechó. Pese a que el rival jugó menos revoluciones de las habituales y sin demasiado empeño en la presión alta, al conjunto vigués le faltó calidad para superar las líneas rojiblancas. Sólo Damián ponía algo de luz en un equipo que se hartó a fallar pases sencillos y se fue diluyendo poco a poco. Una falta sacada por el de Ponteareas que Carlos Domínguez remató alto fue la mejor ocasión céltica antes del descanso.

Error garrafal

Pese a su falta de empeño, el Athletic se adelantó en el marcador en una jugada a balón parado y por un error garrafal de Iván Villar, que reaccionó tarde y encajó un saque de esquina directo de Berenguer, un gol olímpico de los que ya no se suelen ver en el fútbol actual.

Triple cambio

Giráldez no quiso esperar más y en el descanso decidió un triple cambio para recuperar a sus carrileros habituales, Mingueza y Hugo Álvarez, que entraron por Carles Pérez y Manu Sánchez, y, por supuesto, a Iago Aspas, que dejó a Bamba en los vestuarios.

Posiciones modificadas

El Celta se estaba atorando y Claudio Giráldez hizo un retoque que cambió el devenir del encuentro. Hugo Álvarez pasó al carril derecho, Manquillo se situó en el izquierdo y Mingueza pasó al centro. Al minuto siguiente, en el 68, Swedberg empató a pase de Hugo Álvarez y el propio jugador ourensano hizo el segundo en el 71.

Sufrir hasta el final

Los vigueses se frenaron tras el segundo gol, no cerraron el partido y acabaron sufriendo. De hecho, el árbitro anuló un gol de Raúl García por falta previa sobre Starfelt, pero los celestes, con un Athletic contemplativo, se llevaron los puntos.

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