El Real Madrid puede perder los trofeos de Di Stéfano

El Real Madrid puede perder los trofeos de Di Stéfano

Cuando se van a cumplir dos años de la muerte de Alfredo Di Stéfano, las negociaciones de la familia del argentino con el club blanco para que su equipo compre los más de 600 trofeos que el futbolista fue atesorando a lo largo de su vida se encuentran en un punto muerto que pone en peligro la permanencia en el Museo del Bernabéu de un patrimonio cuyo valor sentimental es difícil de calcular. No así el económico que según la tasación que en su momento hizo la empresa Prevalua, alcanzaría los 17 millones de euros. Una cantidad importante bien es cierto, que solo están dispuestos a pagar los de Qatar, y no así el Real Madrid, uno de los equipos más ricos del mundo, con cuyos representantes los herederos de Di Stéfano han estado negociando hasta el día de ayer.
Hace años que el Real Madrid alquiló a Di Estéfano sus trofeos por 120.000 euros al año, según fuentes de su familia. Una cantidad ridícula si la comparamos con lo que ingresa el club por su exhibición en las instalaciones del Museo Bernabéu, uno de los más visitados de la capital de España.
Las cosas cambiaron cuando al morir Di Stéfano los herederos del mítico jugador -cinco hijos y un nieto-, pidieron revisar las condiciones que había negociado su padre con el Real Madrid. Una decisión que interesaba a ambas partes y que Florentino Pérez vio con muy buenos ojos ya que no quería deshacerse de un patrimonio tan importante para la memoria del Madrid. Tan interesado estaba el empresario en comprar los trofeos que inmediatamente dio la orden de que se ofertara a la familia un millón y medio de euros, que después de muchos tanteos, tiras y aflojas, pero sobre todo después de que Prevalua hiciera la tasación, subió a dos millones.
Se desconocen las razones por las que cuando ya parecía que todo estaba atado y bien atado los encargados de negociar con los herederos de Di Stéfano hicieran borrón y cuenta nueva volviendo a rebajar la oferta al millón y medio inicial, lo que ha motivado que la familia se sienta ninguneada y dé por rotas las negociaciones.
Este es, sin duda, un tema complicado tanto para el club como para los herederos de Di Stéfano, que deberían intentar solucionar antes de que una institución extranjera se haga con su herencia. Alguien puede pensar que los hijos y el nieto de Alfredo se están aprovechando de la situación, no lo creo sinceramente, pero aunque así fuera estarían en todo su derecho de poner precio a la herencia de su padre, de igual manera que lo ponen los jugadores cuando son fichados por el Club más importante del mundo.
Cifras astronómicas por futbolistas que no siempre dan el rendimiento esperado, pero por los que Florentino ha pagado millones solo por tener entre sus filas a los que considera los mejores. Dicho lo cual, si alguien se merece que se valore y se valore bien su trayectoria profesional este es Alfredo Di Stéfano. Una herencia que atesoró a base de mucho esfuerzo, de mucho tesón y también de mucho dolor y privaciones.