Diablos

Madrid no es la única ciudad del mundo que tiene una estatua dedicada al diablo, al ángel caído, pero es una de las pocas que lo tiene, obra de Ricardo Bellver, y se les pudo unir Segovia. A nadie con medio dedo de frente se le pasaría por la cabeza pedir hoy la retirada de su pedestal en el Retiro. Y eso que cuando fue elaborada en 1878 España era un país católico a machamartillo.  Una asociación segoviana denominada San Miguel y San Frutos ha presentado  una demanda en contra de la colocación de una estatua del diablillo denominado Segodevs, Aqvaeducti Artifex  del que cuenta la leyenda que levantó  el Acueducto de la ciudad en una sola noche menos uno de los sillares, realizada por José Antonio Abella, por considerar que supone una ofensa a los sentimientos religiosos. El ayuntamiento está dispuesto a fomentar el turismo en la zona donde iba a colocarse con un guiño gracioso como la misma figura del diablillo, rechoncho, con cara simpática, sus cuernos y… su pene al aire.