Amamantar

Esas cosas pasan en Estados Unidos pero el riesgo es que se generalice el ordenancismo y las prisas sobre el sentido común. Una mujer fue expulsada de un avión porque pidió un par de minutos para terminar de amamantar a su hijo después de que el vuelo sufriera un retraso como consecuencia del mal tiempo.  La compañía aduce medidas de seguridad para bajar a la mujer del avión, no se sabe muy bien si porque el niño no había ocupado el asiento aunque todavía quedaba tiempo para el despegue, o porque se había defendido ante lo que consideraba una arbitrariedad. En unos momentos en los que la natalidad no es uno de los fuertes en los países occidentales y en los que se pretende fomentar el amamantamiento de los críos por sus múltiples beneficios, este tipo de decisiones no hace sino provocar indignación además de dudas a muchas mujeres sobre quedarse embarazadas y sobre la sensibilidad de algunas aerolíneas.