Y VOLVER, VOLVER, VOLVER, A TUS BRAZOS OTRA VEZ

Y VOLVER, VOLVER, VOLVER, A TUS BRAZOS OTRA VEZ

 Son las estrofas de una vieja y recordada canción, que hoy la gran mayoría de españoles recuerdan, unos con nostalgia del pasado amoroso y otros, con asombro político, del presente, por lo que hoy sucede en España al observar los movimientos irresponsables de ciertos políticos, que arremeten contra nuestro sistema de convivencia democrática y su regulador imprescindible como sin ninguna duda es nuestra Constitución y sus Leyes, la que estos días estuvo de cumpleaños y todos celebramos su treinta y nueve años de concordia y progreso. Si ignoramos sus positivos efectos solo  nos conducirán a un camino sin retorno y cuyo final ya vislumbre la destrucción de nuestra democracia y la unidad y convivencia de todos los españoles y es Cataluña hoy el escenario complejo donde se desarrolla todo este conflicto.
Este momento político, difícil y complicado, requiere sosiego, prudencia y paciencia, para propiciar ese auténtico diálogo como herramienta democrática, para resolver conflictos políticos. Pero cuando este es tomado como el "pito del sereno" y unilateralmente por una de las partes para propiciar un nuevo engaño, o rendición incondicional y anunciada del adversario. Deben intervenir todos los mecanismos de control democrático. Es el caso de Cataluña hoy con el art. 155. que Mariano Rajoy aplicó, luego de un largo período de paciencia y tolerancia supina. Ello abre una nueva esperanza para esa mayoría silenciosa y silenciada por los independentistas y sus albaceas, que ven como la ley se aplica para restituir sus derechos, que fueron conculcados injustamente por someterlos a sus arbitrariedades separatistas.
Tal vez el activador del mismo, Mariano Rajoy, sea hoy motivo de alegría para esa mayoría de catalanes y españoles, que quieren seguirlo siendo, a pesar de los desprecios y humillaciones, a que han sido sometidos, durante muchos años por las cobardías de unos y las fantasías políticas de otros, que no supieron estar a la altura de las circunstancias y traicionaron a su electorado,  constitución y patria. Para permitir en el tiempo ese pulso al estado español, con sus ambigüedades y traiciones ya amenazan hoy con la destrucción de nuestra soberanía y progreso, económico y social, en libertad. El que hoy todos disfrutamos luego de sus treinta y nueve años de vida democrática, que fue construida por aquellos políticos del pasado que supieron perdonar sin olvida el 78. Y entre ellos, conservadores, republicanos, comunistas y socialistas, estos últimos traicionados por el nuevo PSOE de Pedro Sánchez, que desprecia su entrega y trabajo para abrir con sus nuevos socios extremistas y separatistas, esta nueva discordia desestabilizadora.
Estos depredadores del estado de derecho, están al acecho y no desperdician oportunidad para unos, hacer de palmeros alcahuetes de quienes su pretensión hoy es romper España y convertirla en una nueva república bananera, reviviendo fantasmas y métodos del pasado. Conflictivos unos y fantasmagóricos otros, como el tratar de reformar la Constitución, para complacer a los separatistas y darle una hacienda propia y a la vez, condonarle su deuda mil millonaria, con el estado español, paralelamente agitar a sus incondicionales de la Extrema Izquierda, con la promesa de sacar a Franco del Valle  de los Caídos y expropiarle a sus herederos el Pazo de Meirás, donde ya pretenden instalar un nuevo centro de su memoria histérica, que Zapatero diseñó para incordiar a la derecha y al PP, con su historia chucuta y traicionera. Este es el retorno que propicia Pedro Sánchez y sus mariachis, al pasado donde lo espera Pablo Iglesia y su Podemos conflictivo y radical para revivir su Frente Popular, hoy de nuevo en marcha para camuflarlo en las entrañas del PSOE, que ya comparten hoy en sus alianzas estratégicas a escondidas, cama y cobijo, en toda España. ¿Qué podremos esperar los españoles de ese concubinato a tres bandas separatistas, nuevos comunistas de Podemos y el PSOE, de Pedro Sánchez, dando tumba con su desconcierto y ambigüedad? ¿Más traiciones pero todos los españoles? O el amanecerá y veremos.
Cuanto me recuerda hoy aquellas palabras de Ortega y Gasset,el 34, llenas de arrepentimiento y susto a la vez. No era para esto compañeros, ante aquel desastre catalán de entonces, la historia se repite como tragedia y farsa. Aprendamos algo de ello para no seguir esta secuencia traicionera.