BAIXO MIÑO

Piden disolver la Sociedad Pro-Monte y dar su legado al Concello guardés

El salón de plenos del Ayuntamiento de A Guarda acogió una junta extraordinaria de la directiva de la Sociedad Pro-Monte Santa Trega, con un único punto en la orden del día relativo a la disolución de la Sociedad. Asistieron a la convocatoria los miembros de la última directiva elegida en el año 1979: el tesorero, Manuel Martín Goyás; los vocales, Florentina Andrés Álvarez y Miguel Sobrino Blanco, y el presidente en funciones, Antonio Martínez Vicente.

Piden disolver la Sociedad Pro-Monte y dar su legado al Concello guardés

El secretario, Jesús Alonso Álvarez, por su parte, excusó su ausencia por haber sufrido un accidente doméstico, segundo explicó el presidente. Además de los miembros de la directiva, estuvieron presentes en el acto el alcalde de A Guarda, como testigo, y el historiador Joaquín Miguel Villa Álvarez, en calidad de asesor. 
 La necesidad de la Junta Extraordinaria venía dada, según expuso el presidente en funciones, por la “irregular”  situación de la Sociedad, que a pesar de no haber presentado actividad durante más de 38 años, nunca llegó a disolverse. De este modo, la institución conserva su personalidad jurídica, con un patrimonio material a su nombre y la presidencia del Patronato del Hospital-Casa-Asilo de A Guarda (propietario del edificio del actual Centro Cultural), cargo que ostenta el presidente de la Sociedad Pro-Monte.  
Antes de dar la palabra a los miembros de la Directiva, Antonio Martínez quiso hacer constar su voluntad de dar a la institución un “epílogo honroso, a la altura del prestigio de la institución, de sus fundadores y de las personas que la dirigieron durante tantos años” toda vez que los fines para los que fue creada ya se habían logrado. En este sentido, y siguiendo lo establecido en el artículo 34 de sus Estatutos, propuso como mejor y única manera de garantizar la conservación del legado de la Pro-Monte la cesión en depósito de todos los bienes existentes al Ayuntamiento guardés. 
En esta misma línea se pronunció la vocal Florentina Andrés, al considerar que el Ayuntamiento sería la institución más adecuada para gestionar el patrimonio en caso de disolución, pero insistió en su voluntad de dar a conocer las pretensiones de la Junta Directiva al pueblo de A Guarda, a fin de que el proceso de disolución se llevara a cabo con transparencia y publicidad. 
En líneas generales, Manuel Martín manifestó su deseo de llegar a una solución pronta y sencilla que ponga fin a la actual situación de la Sociedad. Así, el tesorero manifestó su intención de apoyar la disolución, siempre que esta sea la mejor opción para la institución  y para el mantenimiento de sus bienes.  Por su parte, el vocal Miguel Sobrino defendió la posibilidad de “reavivar” la Sociedad, de modo que otras salidas distintas a la disolución deberían ser contempladas.  La decisión final será el 21 de este mes.