¿Cuántos PSOE hay dentro del PSOE actual?

¿Cuántos PSOE hay dentro del PSOE actual?

Cuántos PSOEs hay dentro del PSOE que lidera el doctor Sánchez? Me explico: ¿Es igual el PSOE balear de Francesca Lluc Armengol Socías, conocida como Francina Armengol, que avanza en la catalanalización de aquella comunidad, donde hasta para ser médico se impone hablar catalán a la capacitación profesional o que, de manera ostensible, se abstiene de asistir, como presidenta de la región, a determinados actos institucionales, sobre la historia del archipiélago, si lo convoca la representación institucional del Ejército, digo si es igual al PSOE de Madrid?
¿Es igual el PSOE del País Vasco que lidera Idoa Mendia, que cena amigablemente con Arnaldo Otegui o considera normal que su partido pacte con Bildu o que se vote a favor de la iniciativa de los separatistas de revisar la lucha policial contra ETA y sus extensiones, alimentando la sospecha de que el Estado se propasó en la persecución de la banda que asesinó a 800 personas, que tiene más de 300 crímenes sin resolver, entre ellos el secuestro y asesinato de tres jóvenes gallegos? digo, si este PSOE vasco es igual que en el que militaba el dirigente obrero José Luis Corcuera o que José María Múgica, un histórico del socialismo vasco e hijo del abogado asesinado por ETA, que pidió la baja del PSE después de que su jefa de filas posara con el batasuno como si nada.  Sólo la eurodiputada Elena Valenciano lamentó su marcha. El doctor Sánchez le quitó hierro, diciendo que eran cenas propias de la Navidad
¿Se corresponde con la línea mantenida por el PSOE con respecto a Cataluña que trece diputados de PSC catalán voten en el Parlamento a favor del “derecho a decidir” en orden a la independencia –entre ellos la actual presidenta del Congreso, Maritxell Batet o la Delegada del Gobierno Teresa Cunillera? ¿Son lo mismo estas socialistas que los socialistas de Extremadura o Asturias? Ambas, de modo distinto, y el propio líder del partido en Cataluña, lanzaron en su día la temprana idea de que el proceso a los líderes independentistas, procesados por el presunto delito de rebelión o sedición, (según el fiscal o el abogado del Estado, tras el cambio de criterio del doctor Sánchez), debería concluir con el indulto.
¿Y qué decir de los socialistas navarros y su entente con los nacionalistas de Geroa Bai que permitió esta semana la entrada de EH Bildu en la Mesa de la cámara regional? La responsable de la cartera de Educación del Gobierno de Sánchez, Isabel Celaá, ha llamado a todos los partidos a entender que las fuerzas políticas que se presentan a las elecciones cumplen con la Ley: “Bildu es legal”, ha remarcado.  Y añadió que en el acuerdo del PSN con Geroa Bai “no se había pactado con Bildu”.
Éstos y otros ejemplos sirven para preguntarse si el PSOE es realmente un partido homogéneo en cuanto a las cuestiones básicas que afectan al conjunto de la nación española, su política de alianzas y su postura con respecto a la Constitución, su defensa y sus límites, que a veces, según el caso, parecen borrosos.
Lo que más llama la atención, cosa que ha sido señalada para por algunos turiferarios como positiva, es que ni Sánchez ni Ábalos –este último prototipo de cinismo- no se sienten concernidos por sus propias palabras y con toda naturalidad hacen lo contrario de lo que prometieron o anunciaron en cuestiones esenciales o de la postura que mantenían en aspectos tan relevante como la calificación del delito atribuido a los rebeldes catalanes. Claro que hay que agradecer que eso sirva para que la despistada vicepresidenta primera del Gobierno Carmen Calvo Poyato nos obsequie con alguna de sus salidas, como cuando dijo que cuando Sánchez calificó de rebelión lo ocurrido en Cataluña no era presidente.
Y la gran cuestión: ¿El PSOE es un partido dinástico o es un partido republicano?  Si es un partido republicano ¿por qué una de sus alas, Izquierda Socialista, tiene esta divisa como bandera diferenciadora si no es algo común en el partido? Y diré más: si es un partido republicano dónde está esa posición en sus documentos y ese debate en sus conferencias, congresos y resoluciones.
Y un último aviso a navegantes: comentar aspectos como estos no es atacar a los socialistas, al PSOE o ser de derechas. Es justamente lo contrario. O sea, ser socialista, pero de verdad conforme los principios en que se fundamenta el socialismo.