Sres. del Sergas: Ya está bien!

Sres. del Sergas: Ya está bien!

Una dirección del Sergas, con su conselleiro a la cabeza, ineficiente e ineficaz y que ya tendrían que estar cesados de sus funciones en bloque. Ya está bien de tanta desidia e ineptitud. Nuestra sanidad pública está siendo deficiente y precaria, y lo están sufriendo sus plantillas de médicos y enfermeras y sobre todo los pacientes, y eso es ya totalmente inadmisible. Me he hecho eco en los últimos meses de la negativa y negligente deriva de nuestra sanidad pública, y observo como lejos de que mejore su situación, esta se agrava aún más. 
El propio personal sanitario focaliza en la "readecuación" del déficit de plantilla actual, y una sobrecarga estructural que aleja a los profesionales sanitarios de los cuidados de calidad que la ciudadanía merece y espera. Por lo que incrementar el número de efectivos en los centros de Atención Primaria es imprescindible. Como lo es también aumentar y planificar correctamente los cada vez más escasos medios materiales. ¿Pero qué les pasa a nuestros responsables públicos y políticos en la materia? Ya no es admisible ni más incompetencia en su nefasta gestión ni más engaños al conjunto de la sociedad. Y si les queda demasiado grande el traje de gestor que dimitan o los cesen y que den paso a personas resolutivas y con capacidades de planificación y dirección. 
Para la que les quede más cristalina, les voy trasladar, a efectos comparativos, los últimos datos de la economía gallega que cerró el año 2018 con un avance del 2,8% tras crecer un 2,6% en el último trimestre. Y lo hizo gracias a un sector inmobiliario como principal motor de la economía gallega. Así, las estadísticas publicadas el pasado jueves por el IGE reflejan que el sector inmobiliario repuntó, nada más y nada menos que un 6,1% en Galicia, y aunque dicen que las comparaciones son odiosas, los máximos responsables públicos del susodicho Sergas si podían tomar nota de la planificación, gestión, esfuerzo, eficiencia, eficacia y capacidad de resolución de un sector privado que es capaz de volver colocarse en lo más alto de la productividad, creación de nuevas empresas y creación de nuevo empleo. Todo un sector inmobiliario que vuelve por sus fueros, su esfuerzo, su constancia y por su buen hacer. Por lo que tomen nota aquellos que, desde lo público y con recursos públicos, ni siquiera  son capaces de solucionar los problemas de planificación, ejecución y gestión de recursos de nuestro público sistema de salud. Queda claro, no?