Podemos, en llamas

Podemos, en llamas

Arde Podemos y uno de sus fundadores, Iñigo Errejón, huye de la quema, consciente de que los pensadores de guardia del partido (Monereo, Santiago Alba, Jorge Moruno) ya dan por amortizada la aventura frente a un nuevo ciclo político, al menos en su actual armazón organizativo. El joven insurgente sabe que todo eso pasa por el amontonamiento en el espacio de la izquierda ocupado por el PSOE desde los años de la transición. También a escala nacional, se entiende.Eso por un lado.
Por otro, quien todavía se cree dueño y señor del artefacto creado hace ahora cinco años, Pablo Manuel Iglesias, el último en conocer la espantada de su otrora amigo del alma, infantiliza su reacción y se declara "tocado y triste" por lo que califica de "deslealtad" de Errejón.
Tampoco hay que darle muchas vueltas. Lo que hace Errejón es pagarle con la misma moneda, pues días antes la dirección de Podemos (o sea, Iglesias y Espinar) quisieron hacerle la lista. Lo mismo intentaron con la lista de Carmena, al imponer primarias previas a los concejales de Podemos que ya tenían todas las complacencias de la alcaldesa para repetir sin necesidad de someterse al examen previo del partido. No pudieron con ella, que al fin y al cabo es independiente, y tampoco han podido ahora con Errejón, que ha respondido con la insumisión a la injerencia de Iglesias en la candidatura madrileña.
La infantil reacción de Iglesias tal vez sea efecto de su actual situación de "baja por paternidad". Consiste en anunciar que Podemos competirá con Errejón en la Comunidad aunque apoyará a Carmena-Más Madrid en el Ayuntamiento. Pero competir con Errejón es competir con Carmena, en virtud del pacto firmado por ambios. Obsérvese el absurdo. Supondría hacer al mismo tiempo una cosa y su contraria respecto a la familia política de Errejon en las elecciones del 26 de mayo (Más Madrid-Carmena).
Esa es una derivada: ¿Sigue siendo Errerón diputado, candidato de su partido a la Comunidad de Madrid y, por tanto, militante de Podemos, con el cargo o sin cargo de secretario de Análisis Estratégico de la dirección nacional?
El interesado dice que sigue siendo el candidato de Podemos y que su militancia no cambia. Pero Iglesias y Montero, que mandan en Podemos como en el peronismo mandaban Juan Domingo y Evita, y después los Kitchner, dicen que ni hablar. Su tesis es que no hace falta expulsarle porque él mismo se ha autoexcluido.
Pero eso tendrán que decidirlo los órganos del partido y ese es un partido por jugar sin garantías de que los Iglesias vayan a ganarlo con la organización en llamas, no solo en Madrid, y una ya notoria acumulación de errores cometidos por el líder.