Imprimir

"A Guarda queda en la otra punta del mundo, pero merece la pena"

Atlántico | 11 de enero de 2020

ÁFRICA SEMPERE. Capitana del Mecalia Atlético Guardés
ÁFRICA SEMPERE. Capitana del Mecalia Atlético Guardés

nnn África Sempere (Torrellano, 25 de septiembre de 1992) afronta hoy su primer derbi como capitana del Mecalia Guardés. Todo un "orgullo poder serlo". Sobre el Porriño, explica que "todavía no explotó el nivel que tiene".  

¿Cómo llega el Guardés?
El equipo está bien, el balance de los dos partidos de diciembre ha sido bueno, a pesar de no poder estar con el entrenador -José Ignacio Prades- durante el Mundial de balonmano. Ganamos a Alcobendas y empatamos contra Gijón, que es un equipo muy duro. Este verano tuvimos muchos cambios y creo que estamos rindiendo mejor de lo que se esperaba. Al incorporarse gente nueva, se necesita un tiempo de adaptación y las compañeras lo han hecho rápido. Por eso estamos ridiendo bien. 

¿Dieron un paso adelante en defensa?
Recuperamos a Sarah Valero, que nos da un plus ahí, y también Fani Descalzo es una especialista en ese aspecto. Nos hemos reforzado más en esa parcela, hay más variaciones y nos permite ser mejores. Además, tenemos jugadoras de gran técnica individual en el uno para uno y de mucha movilidad, lo que hace que el ataque sea dinámico. 

¿Cómo se encuentra de capitana?
No me esperaba serlo. Se fue Estela Doiro, que para nosotras era la eterna capitana. Y me pilló de sorpresa. Como era veterana dentro del grupo y estoy adaptada aquí, en A Guarda, me tocó y estoy contenta de desarrollar este rol. Para mí es un orgullo poder serlo en este lugar, porque es un pueblo maravilloso y poder representar a este equipo es una alegría. 

¿Se siente querida?
Sí, la verdad es que mucho. Me apoyan, tanto la directiva como las compañeras y los aficionados. Estoy muy contenta. Venía de Noruega y allí la gente es más fría. Se tiene el contacto con los demás un poco más alejado y aquí todo es diferente. Vas al supermercado y te preguntan, en el pabellón cada jugadora tiene sus canciones y es algo genial. La forma en que se vive aquí el balonmano, a pesar de las dificultades que puedan existir en lo económico, te hacen sentir que esto vale la pena. 

¿Fue de las que tuvo que buscar dónde quedaba A Guarda en el mapa?
La verdad es que sí. Cuando me dijo Prades que iba a ir al pueblo de A Guarda, le pregunté: ¿pero eso dónde está? Me dijo que era un sitio muy bonito y la verdad es que tenía razón. Cuando lo conocí y, tras experimentarlo, quedé encantada. Aunque está en la otra punta del mundo, como decimos nosotras, merece la pena estar aquí. 

¿Ya vino toda su familia de visita?
Sí, sí. De hecho, mis padres vienen mucho a verme. Cada dos o tres meses viajan porque están encantados y les gusta. En cuanto pueden, están aquí porque también les gusta mucho esto. Desde que estoy en el Guardés, me llamó el Elche algunas veces para recalar allí y mi madre me dice: míralo bien. Porque, claro, quiere tenerme cerca de casa. Pero, después yo le explico lo bien que estamos aquí y lo bien que nos tratan con las cotizaciones al día en la Seguridad Social. La verdad es que tenemos mucha suerte de estar en este club y de tener al presidente que tenemos. 

¿Cómo ve a este Porriño?
Todavía no explotó el nivel que tiene porque dispone de jugadoras de mucho potencial, con nivel y con nombre. Los resultados no acompañan al gran equipo que tienen. Tengo mucho respeto a este partido porque tanto el entrenador como las jugadoras son de mucha calidad y siempre se crecen en el derbi porque es una motivación extra. Tenemos que estar muy concentradas si queremos obtener los tres puntos. 

¿Notan que es un partido especial?
Sí, sí, se vive mucho. Vas por la calle y te pregunta la gente por el partido. Además, las aficiones son un poco rivales. Por eso también se vive con mucha energía y con presión, pero es una presión sana. Hay mucha intensidad y a nosotras nos gusta. Cuando llegué aquí, quedé sorprendida de todo lo que movía este partido. Me lo decían, pero pude comprobar que era así. Al sentirlo ellos, las jugadoras también lo sentimos así. Nos ponemos la camiseta y lo vivo como una guardesa más. 

Después de muchos años como compañera, tiene a Anthía Espiñeira como rival. 
Es una jugadora extraordinaria, con una visión de juego increíble y será el motor del Porriño. Es la que maneja los cables y tendremos que estar especialmente atentas. No creo que nos pongamos con una defensa mixta desde el  principio, habrá un poco de margen para ver cómo empieza, pero la tendré que tener controlada. Para mí, es de las mejores. Además, si hacemos algo específico, tengo muchas opciones de ser yo la jugadora de avanzado porque Padres acostumbra a ponerne en este puesto para limitar la circulación y defender, sobre todo, al central contrario. 

En varios encuentros de esta temporada, por lesiones y cuestiones tácticas, llegó a jugar partidos completos. ¿Cómo termina cuando sucede esto?
En ocasiones, hay que hacer el esfuerzo. A mí me encanta jugar y donde me pongan, no digo que no. Lo dejo todo en la pista y, al final del partido, no te duele nada y ese día no puedes dormir de la tensión. Pero, al siguiente... No te mueves de cama y me gustaría tener otro cuerpo. Necesito un par de días para recuperarme. 

¿Compagina la practica del balonmano con los estudios?
Me gustaría sacar la plaza de Policía Nacional, pero se me hace complicado porque las academias están lejos. Empecé a ver la opción de hacerlo en el modo online y la verdad es que me gustaría sacar la oposición. Jugar al balonmano y hacerlo en Europa también es una oportunidad. No es algo que vaya a poder hacer toda la vida y tiene una fecha de caducidad. Quiero vivirlo, aprovechar esta opción bien y disfrutar este momento que estoy viviendo, que la verdad es que es precioso en una carrera deportiva.n 

Puede ver este artículo en la siguitente dirección https://www.atlantico.net/articulo/deporte-local/guarda-queda-otra-punta-mundo-merece-pena/20200111025849751212.html


© 2020 Atlántico

© Rías Baixas Comunicación, S.A.

Contenidos con licencia Creative Commons