El matrimonio, sociedad de responsabilidad ilimitada

El matrimonio, sociedad de responsabilidad ilimitada

Ni limitada, ni anónima, en régimen de gananciales o en el de separación de bienes, las consecuencias derivadas del matrimonio, cuando hay hijos, representan un compromiso moral para toda la vida.
Sin embargo, en las relaciones de pareja puede haber muchos factores que las condicionen, pero ninguno de tanto peso como para que nos hipotequen de por vida, al fin y al cabo es una cuestión de prioridades, y eso ya depende de cada uno, de cómo queramos ejercer nuestra responsabilidad ilimitada a la que me refería al comienzo de esta carta.
Comentaba éste y otros detalles de la cotidianidad con una amiga, mientras comíamos en la fantástica terraza de Fortuny, que, por cierto tiene una cocina fantástica, unos encargados también “comestibles”, como son Iván y Carmen, y una bellísima camarera cordobesa con unos ojos tan luminosos y penetrantes como no había visto antes. Nos despedimos con un hasta pronto, y nos marchamos cada uno por su lado, con la sensación de haber arreglado el mundo.