Virgen Dolorosa

 Te vi humillado y no te pude consolar, /te vi herido y no te pude curar,/te vi sufrir y no te pude abrazar.
Junto a la Cruz estaba su  Madre,/humilde, obediente, dolorosa,/en silencio majestuoso y humilde presencia.
Cuando lo veas morir por ti en la Cruz,/ámalo con la inocencia de un niño, /confíale tu corazón,/comparte tus angustias,/pídele y te dará,/ llámalo y te escuchará.
Mi Hijo es la luz del mundo,/el que le sigue no andará en tinieblas,/sino que tendrá la luz de la vida./¡Mi Hijo vive!