Atlántico

MUELLES LLENOS EN VIGO

Fondeo en Cíes por falta de espacio en Bouzas

El Puerto acelera el muelle exterior y licita la ampliación de Comercio "pero sin pilotes"

Frente a Cíes, otro oceánico estaba a la espera de que en Bouzas quedara espacio libre.
Frente a Cíes, otro oceánico estaba a la espera de que en Bouzas quedara espacio libre.
Fondeo en Cíes por falta de espacio en Bouzas

La falta de espacio en la terminal de Bouzas se pudo ayer constatar a simple vista cuando un buque oceánico -los de mayor tamaño- procedente de Sudáfrica con coches de Toyota tuvo que fondear frente a las Cíes y esperar turno durante horas para desembarcar coches. En ese momento, toda la mañana, la terminal estaba ocupada por dos oceánicos y otros dos buques de menores dimensiones, lo que hacía imposible atracar. A las 23 horas estaba previsto que pudiera hacerlo, mientras llegaba otro barco de grandes dimensiones al puerto de transbordadores, en plena actividad de carga y descarga. El presidente de la Autoridad Portuaria (APV), Enrique López Veiga, reconoció que se trata de un hecho no del todo inusual y que confirma la situación: “No hay sitio, es una evidencia, por eso tenemos que ampliar la plataforma con rampas más amplias para buques cada vez mayores”, explicó. Como ya es conocido, la APV acaba de decidir adjudicar por 440.000 euros a Eptisa la redacción del proyecto y asistencia técnica para lo que será el nuevo muelle exterior de Vigo, con 600 metros de longitud y capacidad para 1.300 metros lineales de atraque, lo que permitirá que hasta seis oceánicos puedan amarrar de forma simultánea, frente a los dos de ahor. Supondrá unos 50 millones de euros y varios años de trabajos. La Autoridad Portuaria también se plantea en serio extender el muelle de Comercio -vecino al Náutico- para que pueda servir para carga y pasajeros, si es necesario de cara a promocionarse como puerto seguro con capacidad para acoger hasta cuatro grandes cruceros a la vez. Ayer mismo López Veiga procedió a firmar el acuerdo para iniciar la licitación de la obra, comenzando por el proyecto técnico. El plan de empresa consigna un total de 20 millones  como máximo para dicha actuación, que supondrá contar con una línea de amarre de unos 300 metros. "Será un muelle para carga general y lo que venga. La demanda de aluminio está creciendo y nos preparamos también para nuevos tráficos", aclaró López Veiga. Garantizó que cuando se haga la nueva terminal será con relleno o compacto, "sin pilotes -como el vecino de Areal- porque hemos constatado que no soporta grandes piezas y resulta un problema", señaló.