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VIGO

Medios de “contraespionaje” para no copiar en Selectividad

Un total de 2.519 alumnos se examinan desde hoy y hasta el viernes en distintos centros del Campus de Vigo, de los más de 11.000 candidatos que se presentan en toda Galicia.

Medios de “contraespionaje” para no copiar en Selectividad

Llegó la hora de la verdad para los más de 11.000 alumnos que comienzan hoy los exámenes de acceso a la Universidad en Galicia. La ABAU, conocida todavía con el viejo nombre de Selectividad, decidirá si llegan a la nota de corte de las carreras que quieren estudiar.

En el campus de Vigo se presentan a las pruebas 2.519 alumnos, otros 1.080 lo hacen en el campus de Pontevedra y 936 en el de Ourense. La misión de los profesores que vigilan los exámenes es comprobar que todo funciona a la perfección durante los tres días y entre esas misiones está evitar que copien, algo complicado por la gran cantidad de dispositivos electrónicos y la imaginación de los candidatos. Si otros años los alumnos se encontraban con la obligación de entrar con coleta al examen, de tal forma que los profesores pudieran comprobar si llevaban cascos con los que podían recibir información del exterior, este año se utilizarán por primera vez sistemas de “antiespionaje” para evitar que copien los alumnos. Las universidades gallegas utilizarán por primera vez detectores de frecuencia en los exámenes de Selectividad. Son unos dispositivos muy sencillos que se usan normalmente para detectar si hay micrófonos en un recinto, pero en este caso servirán para determinar si hay dispositivos electrónicos conectados dentro de las aulas. El aparato mide un rango de frecuencias de distintos tipos, wifi, 4G, 3G y otras y detecta a una cierta distancia si hay un móvil, un micrófono o una cámara conectados con el exterior.

Los primeros en utilizar esta tecnología fueron los profesores de la Escuela de Ingeniería Industrial. Se estrenó en los exámenes de este curso con buen resultado. El vicedirector de infraestructuras del campus de Industriales, Fernando Cerdeira, explica que se trata de hacer un pequeño control y que “es algo bueno para todos. No es justo que haya alumnos responsables que han estudiado y otros que usen artimañas”. Tiene también un efecto disuasorio.

En otras universidades se llegaron a usar inhibidores de frecuencia, pero fueron retirados porque necesita autorización del Ministerio y porque inhibe todo, también un marcapasos o la frecuencia de la Policía, por ejemplo.