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“La dependencia y las residencias son el gran mercado a explotar para la silver economy”

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EDUARDO LUIS GIMÉNEZ, autor del capítulo sobre Silver Economy del Informe Ardán 2020

“La dependencia y las residencias son el gran mercado a explotar para la silver economy”

Eduardo Luis Giménez es profesor e investigador en la Universidad de Vigo.
photo_camera Eduardo Luis Giménez es profesor e investigador en la Universidad de Vigo.

El envejecimiento de la población supone una oportunidad para los negocios, lo que se conoce bajo el término de Silver Economy, con la prestación de servicios y la oferta de productos pensados para los mayores, cada vez más exigentes en sus demandas. El Informe Ardán 2020 incluye en su capítulo 14 un extenso estudio de la situación actual y previsiones de futuro en la Silver Economy. Eduardo Luis Giménz es uno de los autores de este trabajo, elaborado junto a su compañero Fidel Castro. Miembro del departamento de Fundamentos do Análise Económico de la UVigo, Eduardo destaca que el tejido empresarial gallego tiene “un mercado potencial muy interesante”.

¿Qué cambios se producirán en los próximos años en el conjunto de personas jubiladas?
En 1919 el 5% de la población era mayor de 65. Hoy ese 5% son mayores de 81. La previsión es vivir más y actualmente el 90% de los jubilados solo tienen el graduado escolar y realizaron trabajos de poca especialización. Eso irá cambiando en las próximas décadas hasta llegar a un 40% con estudios superiores, capaces de hacer más cosas especializadas, más exigentes, con mejor estado de salud y una prestación más elevada que la actual.
¿En qué situación se encuentran las empresas gallegas que pertenecen a la Silver Economy?
Queda mucho camino por andar. En general el nivel de cualificación en estas empresas es bajo y es necesario mejorar la calidad del trabajo pensando más en los usuarios.
¿Cuáles son los sectores que más posibilidades presentan para el tejido empresarial gallego?
Hay un mercado potencial muy interesante en cuanto a la dependencia y las residencias. Con respecto a otras zonas de España no está muy desarrollada la especialización de empresas en tareas que pueden suplir a la ayuda de familiares en el caso de mayores con problemas de movilidad, ya sean servicios de limpieza, cuidados o alimentación. También está la cuestión de las residencias que nada tienen que ver con el modelo del Norte de Europa o las colonias de extranjeros en la costa del Mediterráneo. En Galicia hay posibilidad para crear pequeñas urbanizaciones con los mayores viviendo en su propia casa y con todos los medios de atención necesarios. Pensamos en estos centros como el final de la vida y pueden ser una oportunidad para que los mayores se sientan acompañados, un lugar intermedio en el que también es posible disfrutar de ese merecido tiempo de jubilación. También se necesitan nuevos productos financieros para mayores, asesoramiento para ese capital que no saben cómo gestionar y disfrutar.
En su estudio también destacan la necesidad de permitir que los mayores puedan decidir cuándo jubilarse.
Hay mucho talento que se pierde al verse obligado a jubilarse, como pasó con los médicos en Galicia. Hay que revisar las prejubilaciones y permitir que quien quiera seguir trabajando pueda hacerlo. En muchas profesiones, los 65 coinciden con el momento álgido de su carrera y se está perdiendo un gran capital humano. Si permitimos que cada uno se jubile cuando quiera o dar la posibilidad a las jubilaciones parciales. El estado debe ser más imaginativo para mantener un mayor número de cotizantes. Hay seniors que todavía pueden aportar mucho a sus empresas, pero también hace falta dotarles de recursos para cuando se jubilen. Necesitamos desarrollar más actividades para que se sientan útiles.

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