Atlántico

VAL MIÑOR

"Algunas de las tomas eran muy peligrosas, no repetiría ni de broma"

Alberto Alonso, "Pío", nació en Vigo en 1956 pero desde hace más de 20 reside en Nigrán. Pese a que procede de familia de arquitectos y conserveros, prefirió no continuar la tradición familiar inclinándose por lo que a él más le gustaba, conducir.  

Alonso a los mandos de un Ford Scort RS de la escudería Ourensana.
Alonso a los mandos de un Ford Scort RS de la escudería Ourensana.
"Algunas de las tomas eran muy peligrosas, no repetiría ni de broma"

Esta pregunta me imagino que se la habrán formulado en multitud de ocasiones. ¿Cómo empezó a competir y con quién?
Pues empecé ya de pequeño en el mundo del karting, con buenos resultados, pero después di el salto a los coches participando en pruebas regionales a nivel gallego para coger más experiencia. Empecé a competir con Estanislao Reverter, que me ofreció un coche en su escudería tras fijarse en mis actuaciones en el Campeonato Gallego de Rallyes y de esta manera dar el salto al nacional.

¿Cómo fue la experiencia?
Pues muy buena, gané todos los rallyes en la categoría de Grupo 1 con el BMW 2002 Tii, después de Grupo 2, con los Ford Fiesta preparados en sus talleres de Orense, y finalmente conduje un coche con posibilidades de ganar uno en la general, el Ford Escort RS, con el que de ocho pude ganar cuatro, abandonando por avería mecánica en el resto y lo que me llevó a ser reconocido a nivel nacional.

Finalmente fue fichado por el equipo oficial Simca, ¿no es así?
Sí, en 1979, ocupé un lugar de privilegio en su equipo oficial de fábrica, ganando ese año el primer Campeonato de España de Marcas y único en su historia frente a Seat, que lo hacía sucesivamente año tras año. Le di a Simca su primera victoria y única en el mundo en  un rallye para el Campeonato de Europa.
Tras retirarse fue piloto especialista participando incluso en el rodaje de “Airbag”. ¿Cómo resultó?
Pues un buen día me llamaron de una productora de cine para hacer de especialista en tomas donde había acción de coches, aparte de varios anuncios para la TV extranjera. En cuanto a “Airbag” estuvimos rodando un mes entre Madrid y Santander en los 90. Muy divertido pero no exento de peligro ya que algunas tomas eran extremadamente peligrosas, con grandes barrancos y sobre puentes sin barandillas de protección en donde un fallo te valdría para caer al vacío. Es algo que no volvería  a hacer ni de broma ya que en alguna ocasión quedé justo al borde, ahora mismo resultaría demasiado estresante.  
Una vez que dio carpetazo a la competición participó de manera esporádica en más pruebas. ¿Cambiaron mucho los tiempos?
Desde  luego que sí, las de ahora no tienen nada que ver con los de antes. Eran infinitamente más duros en días y kilometraje, los había incluso de tres días de duración y sin apenas descanso. Ahora duran apenas 24 horas y hay neutralizaciones para poder comer, descansar, y reparar los coches, que van  todos con electrónica. Un elemento que ayuda mucho a la conducción por no hablar de las grandes mejoras en suspensiones, frenos, cajas de cambios secuenciales, direcciones asistidas, ingenieros a tu disposición, grandes camiones con todo tipo de piezas, masajistas e incluso en algún equipo psicólogos, otro mundo muy distinto.
En los 80 compitió en el "Rías" cuando era una prueba que gozaba de un gran reconocimiento a nivel nacional. ¿Qué puede decir de este rally hoy? y ¿Qué palabras dedicaría a aquellos que lo hundieron?
Ya que me preguntas sobre el Rías Bajas, te diré que fue uno de los mejores rallyes que hubo en España, bien por la organización o bien porque se celebra en verano, cosa que atrae a mucha gente al encontrarse de vacaciones. Los tramos gallegos son de lo mejorcito de España, carreteras estrechas y viradas que es lo que le gusta tanto al espectador como al conductor. Además gozaba de una tradición desde tiempos inmemoriales. La falta de colaboración por parte de las autoridades competentes o llevaron a su situación actual, sin comentarios.