Atlántico

CICLISMO TOUR DE FRANCIA

Un maratoniano holandés

Groenewegem ganó la etapa más larga y Ciccone continúa líder

Groenewegem, en meta.
Groenewegem, en meta.
Un maratoniano holandés

El 'maratón man' del Tour de Francia es el holandés Dylan Groenewegem (Jumbo Visma), ganador ayer al sprint de la jornada de 230 kilómetros que unió las localidades de Belfort y Chalon-Sur-Saône, la más larga de la presente edición, jornada de transición que mantuvo al italiano Giulio Ciccone (Trek) en su sueño del maillot amarillo un día más.
Un triunfo de prestigio para el corredor nacido hace 26 años en Amsterdam, en la cita de los sprinters tras la incursión de la montaña, en la que los favoritos se guardaron las fuerzas en espera de su terreno. Día largo, de más de 6 horas sobre la bici, pero sin cambios en la general, pese a que Nairo Quintana fue pillado en un despiste -paró a orinar- tras el sprint intermedio de Mervans, a 33 kilómetros de meta. Los hombres del Movistar sumaron fuerzas para reintegrar a su líder al grupo y evitar ningún susto desagradable en forma de pérdida de tiempo.
Ciccone, renovado por el Trek tras su liderato en La Planche, sigue durmiendo con el jersey amarillo, al frente de una general cuyo primer comandante aparece en la quinta plaza, el galés Geraint Thomas, al lado de su compañero colombiano Egan Bernal, con Urán alejado en 26 segundos, el español Enric Mas decimotercero a 34, Nairo Quintana a 52 y Mikel Landa a 54. n