Atlántico

FÚTBOL SEGUNDA DIVISIÓN PRO

El Matamá se inscribe en la Segunda División Pro

La entidad celeste está "convencida" de que podrá competir en la nueva categoría de plata

El Matamá está cerca de confirmar en los despachos lo que se ganó en el campo la temporada pasada.
El Matamá está cerca de confirmar en los despachos lo que se ganó en el campo la temporada pasada.
El Matamá se inscribe en la Segunda División Pro

Piano, piano. Así se están haciendo las cosas en Matamá. Su primer equipo se ganó el derecho el año pasado de formar parte de la nueva Segunda División Pro, que se estrenará este año como categoría de plata del fútbol femenino estatal. Un paso más hacia la profesionalización. En las últimas semanas, se trabaja a ritmo frenético desde la directiva para que sus futbolistas no pierdan ese derecho en los despachos.
Ayer se dio un paso más hacia la cristalización de un Matamá de plata, al inscribir al equipo en la categoría. Justo el día que expiraba el plazo. Tras un fin de semana de llamadas, idas y venidas, la entidad viguesa no ha podido cerrar un acuerdo de patrocinio que le permita dar viabilidad a su proyecto en la nueva categoría. Sin embargo, sí se han dado pasos importantes que han llevado a su presidente, César Casás, a decidir inscribirse en la Segunda División Pro. Ahora se abre un nuevo escenario, en el que el club celeste debe trabajar a marchas forzadas para certificar la fórmula que le permita competir.
Desde la entidad viguesa se muestran "convencidos" de que el equipo que dirige Edu González podrá estrenarse en el segundo escalón del fútbol español y de no haber sido así, no se habrían inscrito ayer en la sede de la Federación Española. De hecho, desde fuentes del Matamá aseguran que el equipo jugará en Segunda División Pro "al 95%".
Pero el tiempo apremia. La Liga comienza el 8 de septiembre y queda trabajo de planificación por delante. El club quiere que continúe el núcleo duro del año pasado, que ha correspondido a esa confianza esperando a que el Matamá resolviese esta situación. Ahora que está encarrilada, en el Penedo da Moo tienen que moverse en dos frentes: el primero, continuar el sendero de la viabilidad económica hasta cerrarlo definitivamente. Y, en paralelo, empezar a confeccionar la plantilla con las renovaciones y con algunas incorporaciones que eleven el nivel del grupo para competir con plenas garantías frente a los duros rivales que aguardan. Sin prisa, pero sin pausa. Ayer se ha dado un paso importante. Ahora solo falta el definitivo. n