Baixo Miño

"El claustro de la catedral debe ser un lugar de convivencia intergeneracional"

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"El claustro de la catedral debe ser un lugar de convivencia intergeneracional"

El tudense Samuel Diz es guitarrista e investigador musical.
photo_cameraEl tudense Samuel Diz es guitarrista e investigador musical.

  Música no Claustro regresa a la catedral tudense con un programa en el que al diálogo entre música, patrimonio y creación ha sumado la propia situación originada por la pandemia del coronavirus. El director de este encuentro bianual, el guitarrista e investigador tudense Samuel Diz asegura que  "aunque  en un primer momento hubo una gran incertidumbre y hubo que reprogramar todo, hemos conseguido un programa muy interesante" en el que, como siempre, el claustro gótico de la catedral de Tui será "un espacio de convivencia intergeracional" teniendo como hilo conductor el medallón de la Cofradñia de los Músicos que guarda el Museo Catedralicio.  

¿Cómo condicionó el coronavirus la organización del festival?
Con gran incertidumbre tuvimos que reprogramar los contenidos que teníamos diseñados. Pero finalmente conseguimos un programa muy interesante, lleno de sorpresas y contenidos muy coherentes en el diálogo de música, patrimonio y creación. Confiamos en nuestro público, que tendrá que realizar inscripción previa en la taquilla telefónica para asistir a los conciertos y llevar a la práctica el protocolo frente a la COVID-19 que hará del festival un lugar seguro.
Cuál ha sido el hilo conductor de esta edición a la hora de elegir a los intérpretes?
Partimos de una pieza del Museo de la Catedral, el medallón de la Cofradía de los Músicos, datado en 1747 y bordado en hilo de oro. En él está representado San Roque, cuya devoción está vinculada desde hace siglos a las pandemias. Escucharemos música clásica, como el recital de clave de Inés Moreno, que recibimos gracias a AIE, o el jazz de Miryam Latrece Quartet. Mantenemos nuestro compromiso con las nuevas generaciones gallegas con la acordeonista Noelia González y el Gara Jazz Quartet. También escucharemos a Faia, al lado de Benxamín Otero, testimonio de la tradición oral gallega transmitida por mujeres.

En el programa se incluyen varios intérpretes portugueses ¿sería necesario abrirse más hacia la creación que surge del otro lado del Miño?
En Música no claustro hemos disfrutado de la música del otro lado del río en anteriores ocasiones. Una frontera es una riqueza económica, pero, especialmente, una frontera marca nuestra identidad cultural, la enriquece. En esta ocasión recibiremos al guitarrista clásico Gonçalo Cordeiro y al cantante Tcheka, de origen caboverdiano. También tendremos dos conversaciones digitales sobre el cruce de la frontera por dos personajes históricos, el editor Joaquín Díez-Canedo y el escritor Benito Pérez Galdós.

El taller que impartirá Minia Banet basándose en fotos de Wunderlich en el Tui de la epidemia de la gripe española ¿es una forma de contextualizar el festival también en el tiempo de pandemia?
Sí, un diálogo interdisciplinar que parte del legado del bordado en la Catedral, especialmente en ese medallón de los músicos. Minia siempre trabaja sobre fotografía, por lo que fue hermoso conectarlo con esa colección fotográfica. El resultado del taller será una nueva creación que toma como inspiración diversos momentos de nuestra historia y nuestro patrimonio.

¿Cómo surgió la idea de hacer este taller?
Será la quinta ocasión que contemos con el apoyo de la Fundación Pública Artesanía de Galicia. Gracias a su compromiso hemos recibido a Susi Gesto, Idoia Cuesta, Verónica Moar, Xaneco o Miguel Ángel Tapia, nombres reconocidos internacionalmente en el ámbito del diseño y artesanía. En esta ocasión, Minia Banet, llega en esa conexión con el bordado del medallón de los músicos y como reciente Beca Eloy Gesto de Artesanía de Galicia, que impulsa anualmente a la propuesta emergente gallega más destacada.

¿Cómo se logra crear ese diálogo entre artes tan diferentes como la fotografía, el bordado, la ciudad y la propia catedral?
Sólo hay que observar y escuchar. Como en cualquier monumento, todo está conectado en el legado de la Catedral de Tui. Es la filosofía de Música no claustro, trabajar en un programa coherente que nos permita vivir nuestro claustro gótico como un espacio de convivencia artística e intergeneracional. Agradezco la confianza del Ayuntamiento y la Consellería de Cultura que siempre apoyan el programa del festival.

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